El agua de grifo que se utiliza para el consumo humano en las ciudades
posee un contenido de cloro tóxico para los peces de acuario. En
acuarios de agua fría la toxicidad de esta sustancia aumenta.
SINTOMAS:
Destrucción de branquias, decoloración y palidez de la piel, ojos
hundidos, perdida de la coordinación natatoria, espasmos.