Cada especie tiene una tolerancia a los cambios de temperatura. Es muy
posible que si el cambio es gradual el pez pueda adaptarse a valores
extremos de temperatura. Si el cambio es brusco puede producir en la
mayoría de los casos un alto nivel de mortalidad en el acuario. Los
cambios bruscos de temperatura suelen producir otros tipos de
patologías.
SINTOMAS:
Los peces boquean en la superficie. Natación muy nerviosa. Se acercan o
se alejan del calentador, según disminuya o aumente la temperatura de
forma brusca.