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LA TORTUGA DE FLORIDA


Mucha gente sigue valorando a estos pequeños animales de acuerdo con su coste económico, como si de graciosos juguetes de cuerda se tratara. Por eso se propone una instalación adecuada para mantener con todas las garantías esas tortugas verdes que se pueden comprar en multitud de establecimientos y grandes almacenes; y que ni siquiera el 1% de todas las que se importan sobreviven más de medio año en cautividad. Animal doméstico más modesto seguro que no podremos encontrar.

Distribución geográfica:

Esta tortuga verde, también denominada tortuga de Florida (Pseudemys scripta elegans), habita la zona sur de los Estados Unidos y se ha extendido en los últimos años por casi toda Centroamérica. Suele vivir en zonas pantanosas, de clima casi tropical y templado, como puede ser la región de los Everglades en la península de Florida, donde disfruta de un nivel de humedad muy alto, una densa vegetación, y una temperatura templada, estable durante casi todo el año. Llega incluso a realizar sus puestas cerca de los nidos de los caimanes, que proliferan en esa zona. Y rápidamente, cuando llega a su fin el verano, nacen a miles de entre los detritos orgánicos, donde están depositados los huevecillos.

Alimentación:

En la naturaleza:

Se alimentarán toda su vida de pequeñas presas, como peces, renacuajos, gambitas, etc; con algún aporte vegetal, hasta alcanzar un tamaño de unos 25 cm. o más, quizá 35 cm., en el transcurso de muchos años.

En cautividad:

La alimentación más saludable es la que se basa en productos frescos naturales. El método que se debe seguir es muy simple. Se reparte en porciones el alimento y se congela en cantidad suficiente para asegurar su distribución durante 1 o 2 meses. La alimentación tiene que cumplir que sea completa, que se pueda disponer de ella durante todo el año, y que sea fácil de conseguir.

Dieta básica:

Se debe preparar una mezcla triturada de los siguientes productos.

Productos de origen animal:

Hígado + carne roja picada + gambas + trocitos de pescado blanco + trocitos de sardina.

Productos de origen vegetal:

Espinaca cocida + acelga cocida.

Dieta complementaria:

Trocitos de melón, tomate y lechuga.

Comida para gatos enriquecida con vitamina A.

La dieta básica se repartirá una vez al día y se debe alternar dos o tres veces por semana con los productos que se aconsejan en la dieta complementaria.

Una precaución muy importante es la de darlas la misma comida y de la misma forma desde el principio, cuando son pequeñas. Porque en la edad adulta o cuando crezcan un poco se van a negar a comer otro tipo de alimento al que no estén acostumbradas y será muy difícil cambiarlas de hábitos alimenticios.

El acuaterrario:

Un acuario de cristal pegado con silicona, de unos 250 litros de capacidad ( 100 x 50 x 50 cm.). Al principio sobrará mucho acuario y si se quiere se puede usar uno más pequeño, pero cuando crezcan entonces no habrá más remedio.

Se debe colocar una zona emergida que sea suficiente para que los animales puedan salir del agua y tomar sus baños de 'sol artificial', dejando una altura de unos 20 cm. al borde superior del acuario. Se puede hacer esta estructura con trozos de cristal pegados con silicona y cesped artificial. Es conveniente disponer una pequeña rampa para facilitar su salida del agua y desgastar los bordes cortantes del material utilizado. La zona seca se puede decorar con algo de cesped artificial y alguna piedra.

La calefacción:

En la zona acuática:

Un termocalentador con termostato sumergible de los que se utilizan normalmente en los acuarios. La temperatura del agua no debe bajar de 24 ºC, 25-26 ºC es la conveniente; y no superar los 28 ºC. Las plantas se desarrollan mejor a temperaturas más bajas, y el metabolismo de las tortugas se relentiza y comen menos (se contamina menos el agua con la distribución del alimento), pero también crecen más despacio.

-No es necesario introducir plantas. Cuando las tortugas son grandes se las suelen comer.

En la zona seca:

Colocar encima una bombilla incandescente normal de unos 60 W, con un potenciómetro de intensidad. Este incremento de radiación infrarroja es necesario para mantener una zona emergida y seca con una temperatura de unos 30 a 37 ºC (ideal 34 ºC). La bombilla incandescente aportar el calor necesario para la zona fuera del agua y será un complemento lumínico deseable. En periodos estivales habrá que regular con el potenciómetro que la temperatura no rebase los 38 ºC.

-En buen tiempo se puede acercar el acuario a una ventana bien soleada para que las tortugas se calienten (esto es suficiente). En época fría es necesaria la bombilla.

La iluminación:

Este elemento imprescindible se compone de dos tubos fluorescentes distintos. Un tubo de iluminación de tipo espectro total (Tritón o Durolite), de unos 18-35 W y un tubo de radiación ultravioleta, de unos 15 W (en el comercio se venden como tubos de rayos UVA, o de luz negra, blacklight, etc).
Estas lámparas fluorescentes emiten luz UV-A de onda larga, entre los 320 a 350 nanómetros. Pueden penetrar hasta unos 3,5 metros en el agua pero no atraviesan el vídrio, por lo que no se deber  poner ninguna cubierta protectora en el acuaterrario. Este tubo es del todo imprescindible para la vida de estos reptiles. Lo necesitan para la formación de la vitamina D, que previene la osteomalacia (el raquitismo); y en unos animales que tienen que desarrollar un caparazón es de una importancia capital. Este tipo de radiación tiene, también, un ligero efecto germicida muy conveniente.

Para controlar los ciclos de luz es necesario incorporar dos relojes temporizadores. Uno que controle periodos de 12 horas de luz, con el tubo de luz espectro total; y otro reloj programable que controle periodos de 7-8 horas de luz UV + la luz incandescente o infrarroja. Esto también se puede hacer de forma manual encendiendo y apagando la iluminación, pero se hace muy tedioso a largo plazo.

El agua:

La calidad del agua no es muy determinante para estos animales. Es aconsejable un agua con un pH de 7-8 y muy dura. Con un alto contenido de sales de calcio y de magnesio; por encima de los 25 DH. Esto es así, porque en un agua blanda se produce una ligera, pero continua, descalcificación del caparazón. Cada mes es aconsejable cambiar la mitad del agua para evitar la concentración de sustancias de desecho, aunque estas nunca son críticas en esta instalación. De este modo se alivia el trabajo bacteriano, y el rendimiento mecánico y químico del sistema de filtración.

El agua tiene que tener una aireación enérgica mediante un difusor de burbujas finas, alimentado por un pequeño compresor de aire. Se utilizará un difusor grande (mejor si es de los que se venden para acuarios marinos), porque es necesario que las miríadas de burbujas remuevan y oxigenen el agua intensamente, casi hasta la saturación. Este estado de saturación es óptimo para el funcionamiento de los lechos bacterianos del sistema de filtrado.

El difusor también contribuye a mantener un grado de humedad del aire necesario para prevenir afecciones respiratorias, que son muy comunes en estos reptiles.

El sustrato:

Se compone de un suelo de gravilla de cuarzo fina. Esta formado por unos granos de cuarcita casi regulares de unos 1,5 mm de diámetro. Se llenará hasta una altura de unos 3-4 cm como máximo, porque como no se van a utilizar plantas es necesario poco grosor en la capa de arena para que no se formen zonas anaeróbicas o de putrefacción. También, es conveniente echar unos puñados de grava más gruesa, de unos 3-4 mm de diámetro. Esto contribuirá a que el suelo esté más suelto y no se apelmace.

La filtración:

La filtración del agua se realiza por dos sistemas complementarios.

Filtro de fondo:

Se realiza una filtración ligera, mediante una placa de rejilla fabricada en plástico termoendurecido. Esta placa se coloca debajo del sustrato de arena y delimita así un espacio libre que puede denominarse cámara de recuperación del agua filtrada. A esta cámara se conecta un tubo impulsor que se encarga de la devolución del agua filtrada al acuario, basandose en un principio físico muy simple. Utiliza el arrastre de agua filtrada por una corriente ascensional originada por inyección de aire. Se inyecta aire con el mismo compresor del difusor. La principal utilidad de este filtro es la de mantener el sustrato de arena lo suficientemente oxigenado para que no se produzca anaerobiosis. El rendimiento como filtro biológico será muy pequeño, y como filtro mecánico poco apreciable.

Filtro exterior:

Se debe utilizar un filtro de bomba exterior de 600 a 1.000 litros/hora. El agua entra en el filtro exterior donde se realiza una retención mecánica simple y una filtración biológica. En este filtro se ha dispuesto capas alternadas de dos materiales filtrantes. Material poroso para soporte bacteriano y fibra sintética (del tipo perlón). Este filtro retiene las sustancias en suspensión y se convierte en un soporte para bacterias aerobias.

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