La familia de los pecílidos comprende algunos de los más populares peces de acuario.
De maravillosos colores y de comportamiento vivaz, estos pequeños peces suelen
ser el habitante más común de los acuarios de todo el mundo. Son los famosos
Guppys, Mollys, Xiphos y Platys.
Estos peces, propios de aguas duras y ligeramente alcalinas, viven bien en el
acuario del aficionado con la condición de que se les mantenga con una calidad
mínima del agua y una alimentación variada con un complemento vegetal importante.
Son los peces de acuario más prolíficos, se puede decir que se reproducen
a pesar del cuidador, y no necesitan cuidados especiales para multiplicarse
en un acuario amplio y con vegetación abundante.
Adaptación al medio:
Su forma de reproducción es un milagro de la adaptación. Estos peces nacen
perfectamente formados y no pasan por la fase de embrión dentro de un huevo
en el exterior. De esta forma reducen al mínimo el riesgo de que los
huevecillos sean devorados por los depredadores.
Peces ovovivíparos:
Los pecílidos pertenecen a un grupo de peces que se denominan ovovivíparos, es
decir, que mantienen los huevos dentro del cuerpo de la hembra. Eclosionan
también dentro; lo que da lugar al parto de los alevines que nacen siendo
expulsados por el conducto anal de la hembra. Un nacimiento que se asemeja al
parto de un mamífero. Esta denominación alude a la forma compartida que
presentan durante el desarrollo del embrión.
A los animales que se reproducen a
partir de un huevo se les denomina ovíparos, tanto sean de cáscara dura como
las aves, o blanda, como los peces, reptiles y anfíbios. En los que el
embrión permanece durante su desarrollo dentro del cuerpo de la madre se les
denomina vivíparos, como pueden ser los mamíferos o los marsupiales. Los
pecílidos comparten en cierta medida ambos tipos de reproducción. De forma
estricta son animales ovíparos porque los alevines se desarrollan dentro de un
huevo, pero éste, al contrario que en el resto de los peces, permanece dentro
del interior de la hembra lo que se asemeja a los animales vivíparos. Esta
especial forma reproductiva a dado lugar a la creación de un nuevo término,
el de ovovivíparo.
Los peces ovíparos:
La gran mayoría de los peces de acuario son ovíparos,
es decir, que depositan los huevos en un sustrato para la puesta. Puede ser
una piedra u hoja de alguna planta. Después de la eclosión de estos huevos
nacen los alevines, todavía dependientes del alimento que les proporciona
el saco vitelino (resto de la alimentación que recibe el embrión dentro del
huevo). Por esto, los padres cuidan a los recién nacidos en los primeros
días hasta que se pueden alimentar por si solos. Son de pequeño tamaño
lo que les obliga a comer seres microscópicos, infusorios, o en las
especies más grandes pequeños crustáceos (copépodos).
Los alevines de los pecílidos:
En los pecílidos el alevín recién nacido sólo tarda algunos minutos en
despabilarse después de nacer. Enseguida comienza a nadar de forma vivaz
y busca algún escondrijo donde refugiarse. Nacen de un tamaño bastante grande
y desde el primer día son capaces de alimentarse de pequeñas presas, y en el
acuario aceptan la comida en polvo. La naturaleza les a dotado de independencia
desde el primer día de vida lo que les pone a salvo de muchos depredadores.
Incluso sus progenitores no dudan en devorarlos si los atrapan.
Conducta y adaptación reproductiva:
Entre los pecílidos los machos son de menor tamaño que
las hembras y en su zona anal presentan una aleta en forma de espada (ésta
es una aleta especializada que se ha transformado en un tubo o cánula para
depositar el esperma en la cloaca de la hembra y así poder fertilizar los
embriones).
Muchas semanas antes la hembra, después de haber
sufrido el acoso y las manifestaciones de cortejo nupcial de los machos,
es copulada por el más afortunado de sus pretendientes. Este debe
introducir en el cuerpo de la hembra un paquete de esperma. Y para esto la
naturaleza lo ha dotado del gonopodio que es una modificación de la aleta
anal, cuyas espinas se colocan de tal forma que adoptan el aspecto de un
canal, a través del cual se dispara el esperma hacia la hembra. Este canal
abierto lo recubre el macho con las aletas ventrales.
La hembra de los pecílidos recibe la esperma y la guarda en una
bolsa especial, pudiéndola usar para varias fecundaciones sin la necesidad
de mantener contacto con otros machos. Es frecuente que una hembra tenga
varios partos sin haber estado junto con ningún macho durante meses.
Cambio de sexo:
El mito del cambio de sexo en los pecílidos (guppys, platys, xiphos...) es eso, un mito, motivado por la capacidad de las hembras de guardar el esperma para autofecundarse posteriormente y a que muy frecuentemente aparecen machos que maduran tarde (llamados "machos tardíos") o, más raramente, hembras que toman caracteres externos masculinos, pero que nunca lo son internos, con lo que siguen siendo hembras.
Se trata de una de esas creencias profundamente ancladas en la cultura acuariófila, claro ejemplo de transmisión mediante el "se dice que", nunca constatadas pero siempre aceptadas. Todo el mundo ha oído decir a otros acuariófilos e incluso ha podido leer en ciertas obras, que grandes hembras platys se transforman en machos y esto después de haber ya dado camadas. Tal afirmación es falsa.
Según datos científicos (Meffe & Snelson, 1989), después de numerosas experimentaciones por diferentes laboratorios y sobre diferentes cepas de peces vivíparos, la transformación de un vivíparo hembra en macho no ha podido nunca ser probada. Si bien el añadir hormonas masculinas, en grandes dosis, en el agua de cría o incluso la presencia de contaminantes en ciertos cursos de agua, pueden provocar un fenómeno de masculinización de un pez hembra, no se ha encontrado nunca ninguna reversión sexual. Bajo ciertas condiciones, no naturales, es posible desencadenar la secreción de hormonas masculinas en un vivíparo hembra, pero esta secreción corresponde a un desarreglo hormonal y entrañará la aparición de caracteres de macho en la hembra. Una hembra de platy así tratada expresará los genes de color que porta, y que hasta entonces estaban ocultos, su aleta anal se transformará en una especie de gonopodio, pero NO desarrollará ningún testículo funcional y dicho pez será definitivamente estéril. Se puede hablar en este caso de masculinización, pero jamás de reversión sexual.
¿De dónde procede entonces esta creencia tan extendida? Pues seguramente del hecho de que en el género Xiphophorus, existen dos tipos de machos (en otras especies como Xiphophorus nigrensis existen cinco tipos de machos):
1. Machos que adquieren sus caracteres sexuales aproximadamente a los 6 meses, se trata de machos precoces que alcanzan únicamente la mitad del tamaño de las hembras.
2. Machos tardíos, que no adquieren sus caracteres sexuales hasta que tienen más o menos un año de edad, incluso a veces más tarde. Su talla adulta puede ser superior o igual a la de las hembras. Hasta entonces el gonopodio aparece sin desarrollar y la aleta anal presenta el aspecto de la de una hembra.
Estas dos categorías de machos se diferencian por su velocidad de maduración, pero también por su tamaño. Los machos tardíos tienen una etapa de crecimiento mas larga que los precoces. A lo largo de toda esta etapa de crecimiento, ningún carácter permite diferenciar a los machos de las hembras. Para un observador puede parecer que uno de estos grandes platys, que él había tomado por una hembra, se ha transformado en macho, cosa que no es cierta
Nacimiento de los alevines:
Para saber si se aproxima el momento del parto hay que fijarse en el
abultamiento abdominal, y en el oscurecimiento de esa zona. Todo depende
del color del pez. Para peces de tonos más claros se va formando una
pequeña mancha negra cerca del orificio genital, que cuando llegue el
momento del parto será muy visible e incluso se pueden llegar a ver
diminutos puntos negros que son los ojos de los peces a través del
tegumento de la madre. Esto irá acompañado de una gran distensión del
abdomen que nos va a anunciar que el nacimiento de los pequeños alevines
está muy próximo. Si el pez es más oscuro, entonces la apreciación de
la mancha oscura es más difícil.