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El agua límpida y cristalina que discurre por una fresca rivera de un río
virgen tropical es el sueño de muchos acuaristas que desean recrear alguna
zona natural. Cuando vemos o pensamos en estas aguas de profusa limpieza
no nos damos cuenta de los infinitos procesos que se producen en el río
para que el resultado sea un jardín lleno de vida.
Construcción de la cubeta:
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En este momento de la construcción de la cubeta y su distribución interior
debemos, también, colocar los soportes donde posteriormente van a fijarse
las colonias de algas. Lo más aconsejable es utilizar trozos de ladrillo
macizo que es un material muy poroso e ideal para que las algas puedan
extenderse por su superficie. Se pegan estos trozos de ladrillo en una
disposición longitudinal y escalonada con silicona al cristal de separación
intermedio. Como la fuente de luz intensa va a estar situada en la parte
superior del filtro, encima justo de esta cámara de cultivo de algas, lo
mejor es situar este escalonado de soportes de ladrillo siguiendo unas
dimensiones de mayor a menor. Los trozos que se peguen más al fondo deben
ser más voluminosos que los que se sitúen inmediatamente encima y así,
sucesivamente. De esta forma aseguramos la exposición uniforme de luz
en todas las partes de la colonia de algas. Es necesario que esta cámara
sea totalmente fotófila. Sería una buena medida pintar con pintura blanca,
(es ideal la que se utiliza para recubrimiento de piscinas), todos los
cristales que conforman esta cámara de cultivo de algas para que la luz
que emite el foco de luz superior se vea reflejada e intensificada.
Disposición de las zonas de filtración:

Zonas de filtración del filtro:
La primera sección del filtro debe ser una cámara vacía profusamente
oxigenada llegando a niveles de saturación. Esto es necesario porque el
trabajo de los lechos bacterianos que componen la parte más importante
del filtro, así como el cultivo de algas, son grandes consumidores de
este gas en disolución y necesitan un medio en total saturación de
oxígeno para realizar una filtración eficaz. Además, esta oxidación
intensa que se realiza en el agua obliga a precipitarse a sustancias
floculantes que se encuentran en suspensión decantándose en el fondo
de esta cámara, y principalmente en la siguiente.
Esta sección está dividida en dos. La primera es la cámara que forma
la parte inferior debajo de la esponja filtrante. Es una zona de agua
remansada donde se va a producir un lenta decantación de las
sustancias de desecho. Muchas se van a precipitar formando en el fondo una
ligera capa limosa.
La función de está esponja es la de
realizar una simple filtración mecánica y no biológica por lo que se debe
limpiar cuando se comienza a obstruir. Si no, se formará sobre su
superficie porosa una capa mucilaginosa, que no es otra que un sustrato bacteriano
que comienza a realizar una ligera filtración de las sustancias nitrogenadas.
Está filtración biológica no es importante pero, en cambio, va a obstruir
los poros de la esponja impidiendo el paso del agua con un caudal adecuado.
En esta sección se sitúa el carbón activo. Para impedir que los granos
de carbón se dispersen por todo el filtro se deben introducir dentro
de un saco para material filtrante, o en su defecto dentro de una media
de señora. Este cartucho filtrante se sitúa en esta cámara ocupando el
mayor espacio posible.
Esta sección se rellena con un material filtrante lo más poroso posible. Son
ideales las fibras artificiales imputrescibles en el agua. La más adecuada
es la fibra de perlón, aunque existen otras indicadas que se utilizan como
relleno en tapicería. Sólo debemos comprobar que resisten sin degradarse
una estancia prolongada dentro del agua. El algodón es del todo desaconsejable
porque se trata de una fibra vegetal que pronto se pudre y se descompone en
una masa que satura el filtro.
En esta sección podemos disponer una zona importante rellena con material
de gran superficie para la expansión bacteriana. Son indicados materiales
como las biobolas que se pueden encontrar en el comercio, porque ofrecen
una superficie grande respecto del volumen que ocupan. A pesar de esto, se
consigue un mayor rendimiento rellenando esta cámara con pequeñas bolas de
estropajo de plástico (son pequeños estropajos de plástico que se venden
habitualmente para la limpieza doméstica).
Zona de filtración vegetal:
Este agua que sale de la zona de filtración bacteriana, y que denominamos
como limpia, puede en realidad ser nociva; no olvidemos que la acumulación
de productos nitrogenados como los nitratos, está considerada como una de
las causas de fracaso en acuariofilia, sobre todo en el acuario marino.
Bomba de filtrado:
Pantalla de iluminación:
Soporte del sistema de filtración: