Las piedras son el elemento decorativo más importante para el acuario. Las piedras y rocas dan lugar a la creación de espacios y producen el efecto de perspectiva que se desea en un acuario equilibrado. La importancia de las piedras en la decoración aumenta cuando queremos mantener, en perfectas condiciones, a peces que necesitan de refugios y cavidades para esconderse. Muchos peces de agua dulce y marinos no pueden sobrevivir en un acuario sin formaciones rocosas en la decoración.
Piedras para el acuario de agua dulce:
Para aguas medias y blandas:
Roca volcánica: Andesita, basalto.
Roca cristalina: Granito azul.
Roca detrítica: Gres rosa.
Roca sedimentaria: Pizarra.
Para aguas duras:
Roca calcárea: Caliza.
Roca cavernosa: Calcita.
Cantos rodados con ganga de silex.
Espato, madera petrificada, fósiles calizos, conchas marinas.
Preparación de las piedras:
Como norma general, los distintos tipos de piedras destinadas a
decorar nuestro acuario no deben ser calcáreas, deben estar lavadas y bien
cepilladas.
Comprobación de piedras calcareas:
Se echan unas gotas de salfuman o agua fuerte (ácido clorhídrico diluido). Si
la superficie mojada comienza a burbujear la piedra es de tipo calizo y se debe
desechar.
Comprobación de piedras metálicas:
Si la piedra pesa muchísimo en proporción a su pequeño tamaño , y además
presenta zonas de oxidación marrón oscuro, se debe desechar porque muy
probablemente sea de tipo metálico.
Piedras para el acuario de agua salada:
Roca calcárea: Caliza.
Roca cavernosa: Calcita.
Cantos rodados con ganga de silex.
Espato, madera petrificada, fósiles calizos, conchas marinas.
Precauciones generales:
Por último, para cualquier tipo de piedra hay que tener la precaución de eliminar alguna arista excesivamente cortante. Después, se lava con agua caliente y se cepilla enérgicamente, quedando lista para ser introducida en el acuario.