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PROBLEMAS DE ALGAS EN EL ACUARIO MARINO
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Eduardo Catalá López (Eduvic) |
Sevilla, España. |
No hay que buscar el origen de las microalgas preguntándonos cómo han entrado en
nuestro acuario. Siempre han estado, están y estarán presentes en nuestro acuario en forma
de esporas, esperando una oportunidad para proliferar en forma de plaga. Es sorprendente
su capacidad de adaptación y la diversidad de medios en los que son capaces de vivir.
Clasificación de las algas:
Son muchas las clasificaciones existentes sobre las algas. La razón es porque son muy
difíciles de clasificar e incluso algunas están entre el reino animal y el vegetal. Para
simplificar las cosas, la clasificación más sencilla y útil para nosotros las divide en dos tipos:
"Las Buenas y Las Malas".
"Las buenas" corresponderían al tipo Macro-algas. Son las comúnmente mantenidas en los
acuarios marinos como la Caulerpa, Udotea, etc.
"Las malas" son denominadas Micro-algas, también llamadas algas filamentosas, algas
tapizantes, etc.
Generalmente las que nos causarán problemas serán las del tipo Cyanophyta y Phaephyta.
Las Phaephyta son las algas dioatomeas marrones. Su aparición se debe a una iluminación
deficiente y a la existencia de silicatos en el agua. Son las más fáciles de combatir.
Las Cyanophyta son algas verde-azuladas. Son cyanobacterias y su aparición está
asociada a exceso de nutrientes y mala calidad del agua. Son muy difíciles de erradicar.
Están a mitad de camino entre las bacterias y las algas pudiendo contener pigmentos
fotosintéticos clorofila (verde) y phycocyanina (azul).
Nutrientes para las algas:
Bajo la fuerte iluminación de los acuarios de arrecife y con la existencia de nutrientes, las
algas aparecerán inexorablemente. Los nutrientes más importantes que estas algas
necesitan para aparecer son Silicatos, Fosfatos y Nitratos.
Los Silicatos entrarán en el acuario si los cambios parciales de agua los hacemos con agua
del grifo sin tratarla previamente.
Los fosfatos utilizan la misma "puerta" de entrada y son también generados dentro del
acuario al ser producto del metabolismo de nuestros animales.
Y los Nitratos, son el producto final del ciclo del nitrógeno (Amoniaco -> Nitritos -> Nitratos),
y también suelen venir en cantidades muy significativas en el suministro de agua potable. La
sobrealimentación, los detritus, la superpoblación del acuario, cambios parciales de agua
insuficientes, skimmer deficiente etc... aumentan los nutrientes para las algas y por tanto las
probabilidades de que tengamos problemas. Según lo anterior, una de las principales vías
de entrada de nutrientes para las algas, puede ser el suministro de agua potable. En
algunos países, las empresas suministradoras de agua tienen la obligación de hacer
públicos los análisis químicos y biológicos del agua destinada a consumo humano.
Lamentablemente en España y otros muchos países, salvo muy raras excepciones, los
resultados de estos análisis suelen ser un secreto bastante bien guardado por estas
empresas.
Deberemos también tener en cuenta que nuestra agua potable puede estar sujeta a grandes
variaciones en cuanto a su calidad durante las distintas épocas del año, o incluso de años
secos a años lluviosos.
Es obvio que muchas de las medidas que deberemos tomar irán encaminadas al control de
estos nutrientes. Las causas que puedan estar motivando la aparición de algas son muy
numerosas. Es suficiente que alguna de estas causas se dé sola o en combinación con otras
para que suframos esta plaga. Podemos pasarnos horas y horas limpiando y sifonando
algas del acuario hasta dejarlo impecable. También podríamos usar un antibiótico o un
producto milagroso que las erradique. Pero debemos tener la absoluta certeza de que
volverán a aparecer y con mayor fuerza que antes.
La clave no reside en combatir las algas. Lo que debemos combatir son las causas que
hacen que aparezcan.
12 Puntos para acabar con las algas:
1.- Skimmer:
Es quizás el elemento más importante de nuestro acuario. Debe hacérsele un correcto
mantenimiento y es fundamental que su capacidad sea la idónea para el volumen de agua.
Si es de difusor, la madera debe ser cambiada tan a menudo como sea necesario. Si es
Venturi, Downdraft, de rueda dentada etc. deberemos hacerle un correcto mantenimiento y
limpieza para asegurarnos que siempre esté a máximo rendimiento.
2.- Iluminación:
Una iluminación deficiente facilitará la aparición de algas marrones. El uso de HQI facilitará
la aparición de algas filamentosas verdes por lo que su uso debe hacerse si las condiciones
del agua son óptimas. El acuario no debe recibir nunca la luz solar directa ni indirecta en
cantidades significativas. Los fluorescentes deben ser cambiados cada 6 meses aunque
sigan iluminando y pueda parecer que no hace falta. La razón es que el espectro que emiten
varía y se degrada con el uso. Hay algunos modelos de fluorescentes de larga duración que
espacian la necesidad del cambio.
3.- Calcio y la reserva de alcalinidad:
Uno de los métodos de aumentar el calcio en nuestro acuario es el Kalkwasser. El uso del
Kalkwasser (Hidróxido Cálcico) ayuda mucho a mantener a raya a las algas por tres vías:
- Ayuda a mantener la reserva de alcalinidad del agua. Debemos mantener una reserva de alcalinidad rondando los 5 m.e.q./l (10 dKH). Si está más baja, además de favorecer la
aparición de algas filamentosas, nos arriesgamos a una grave caída del pH por lo que
deberemos añadir algún preparado comercial a base de iones de carbonatos, bicarbonatos y
boratos hasta alcanzar este valor.
- Precipita los fosfatos. Este es uno de los nutrientes favorecedores de la aparición de las algas filamentosas.
- Aumenta los niveles de Ca++. Al aumentar los niveles de Ca++, además de otros beneficios, propiciaremos el crecimiento de las algas coralinas que serán las que cubran
nuestra roca viva en lugar de las algas filamentosas.
El uso de reactores de Carbonato Cálcico está contraindicado si se tienen problemas de
algas filamentosas. La razón es que a pesar de que el Carbonato Cálcico que debe usarse
en los reactores está específicamente preparado para ello, liberarán fosfatos. De hecho, lo
que hace bueno y caro al carbonato cálcico, que se usa en los reactores, es el grado de
ausencia de fosfatos que consiguen. También entrará en mayor o menor medida CO2
proveniente del reactor, lo que abonará el crecimiento de las algas filamentosas.
4.- Sobrealimentación y superpoblación:
Un acuario marino debe tener muchos menos peces que uno de agua dulce y menor número
aún si es de arrecife. La razón es que la demanda de oxígeno en un acuario de agua salada
es mayor que en uno de agua dulce. Si además se desean mantener invertebrados, la
mayoría de ellos son extraordinariamente sensibles a la calidad del agua. La
sobrealimentación y la superpoblación en el acuario generará muchos más desechos
orgánicos y por lo tanto mayor cantidad de nutrientes para las algas filamentosas. Hay
recomendaciones muy dispares sobre el número de peces a introducir en el acuario. Lo que
es obvio es que no deberemos introducir nuevos ejemplares mientras tengamos problemas
de aparición de algas, e incluso deberíamos reducir su número hasta tener el problema bajo
control. Deberemos reducir la cantidad alimentos líquidos para invertebrados que usemos.
5.- Potencial redox y Ozono:
El potencial redox indica la capacidad del agua de oxidar las sustancias orgánicas y es uno
de lo mejores indicativos de la calidad de la misma . El uso del ozono, al ser muy oxidante,
aumentará el potencial redox del agua. Debe ser usado en la entrada de aire del skimmer y
con un controlador que ayudará a mantener el potencial redox del agua sobre los 350 mv. El
ozono debe usarse junto con un controlador redox ya que debido a que la fabricación de
ozono por un ozonizador varía muchísimo según la humedad relativa del aire, el controlador
evitará exceso de ozono en el acuario lo que sería mortal para nuestros peces e
invertebrados. Los ozonizadores y los controladores redox suelen ser aparatos muy caros.
Otra vía de mantener un buen potencial redox, es una buena oxigenación del agua, limpieza
/ sifonado frecuentes y regulares cambios parciales de agua.
6.- Cambios parciales de agua y eliminación mecánica de algas:
Una de las acciones que más nos ayudará para deshacernos de las algas filamentosas, será
aumentar la frecuencia de los cambios parciales de agua. De hecho, cambiar entre un 15%
o un 20% del agua cada tres o cuatro días eliminando mecánicamente todas las algas que
podamos y sifonando las algas eliminadas nos librará del problema al menos
momentáneamente. Deben así mismo limpiarse los filtros mecánicos después de cada
operación.
Ayuda también hacer una limpieza general del acuario moviendo la roca viva y sifonando en
aquellos lugares donde generalmente no se alcanza. Si la grava está muy afectada, puede
ser sacada del acuario y cepillada en agua vieja (agua sacada del mismo acuario). La roca
viva asimismo puede ser limpiada usando un cepillo de dientes. Una limpieza del filtro
biológico, también con agua vieja, eliminará el detritus que esté allí acumulado, sobre todo si
no tenemos filtración mecánica del agua que va al filtro. Todos los restos de algas que
queden dentro del acuario, se descompondrán liberando los nutrientes que contiene el alga,
favoreciendo así la aparición de nuevas cepas de algas filamentosas.
El agua del grifo suele ser una de las principales vías de entrada de nutrientes para las
algas. El agua utilizada para los cambios parciales debería ser de ósmosis o en su defecto
trataremos el agua del grifo con resinas que eliminen los fosfatos, silicatos y nitratos que
contenga, para evitar la entrada de nuevos nutrientes. Después deberemos hacer agua de
mar con una sal de buena calidad habiendo usado un acondicionador para el cloro y
metales pesados.
7.- Uso de resinas antifosfatos y antisilicatos:
No sirven de mucho emplearlas en el acuario, ya que estaremos luchando contra los
fosfatos y silicatos que están en el acuario, en lugar de luchar contra la vía de entrada que
los ha puesto allí. Podemos usarlas hasta dejar los niveles a 0. Pero sin otras medidas
adicionales, las algas volverán a aparecer. Incluso las algas verdes filamentosas son
capaces de prosperar en niveles 0 de fosfatos. En caso necesario, es mejor el empleo de
estas resinas de manera preventiva en el agua que usemos para preparar nuestra agua
salada.
Los nitratos no deben ser problema siempre que hagamos cambios parciales frecuentes con
agua de buena calidad o tratada previamente.
8.- Carbón activo y sales marinas:
Algunas marcas de Carbón activo pueden liberar gran cantidad de fosfatos. Debemos usar
carbón activo específico para acuarios marinos y que nos ofrezca garantías. Igualmente, no
todas las sales comerciales están libres de fosfatos y nitratos. La sal que usemos debe ser
de calidad.
9.- Circulación del agua:
Una buena circulación del agua por el acuario así como el movimiento de la capa superficial,
ayudará a la oxigenación y conseguirá muchos de los beneficios ya mencionados
anteriormente. Lo ideal es el uso de bombas que de manera alterna entren en
funcionamiento imitando el vaivén de las olas del mar y a las corrientes generadas por la
acción de las mareas.
10.- Animales pastadores:
Es necesario mantener este tipo de animales en nuestro acuario. Si las algas filamentosas
son una plaga, tendrán poco que hacer, pero si conseguimos controlar el crecimiento
desmesurado de algas filamentosas, estos animales se encargarán de mantenerlas a raya.
Son muchos los animales de alimentación vegetariana, pero realmente muy pocos los
capaces de alimentarse de algas filamentosas, pese a lo que muchas veces pueda oírse.
Desde hace algún tiempo proliferan las empresas que ofrecen "paquetes" de animales
limpiadores que se alimentan de microalgas. Los animales que se han mostrado como los
mejores a la hora de combatir las microalgas pertenecen a algunas especies de cangrejos
ermitaños y caracoles marinos. En acuarios maduros y ya establecidos, a veces y sin motivo
aparente aparecen algas filamentosas. En estos casos en que las condiciones del agua son
buenas y el mantenimiento de acuario el correcto, es imprescindible el uso de estos
animales pastadores para poder librarnos del problema.
11.- Uso de algicidas o antibióticos:
Son absolutamente inútiles e incluso contraproducentes a la hora de acabar con las algas, si
no van acompañados de otras medidas. La razón es muy sencilla. Al añadir un algicida que
acabe con nuestras algas filamentosas no acabamos con la causa que hace que aparezcan.
El acabar con las algas filamentosas con algún producto "mágico" tiene dos consecuencias
inmediatas. Por un lado, las algas filamentosas que no podamos sifonar, se descompondrán
y liberarán más nutrientes al agua para la aparición de algas nuevas. Por otro lado, al
acabar con las algas filamentosas que tenemos, dejarán de consumir los nutrientes que
necesitan por lo que se irán acumulando en el acuario. Pasado el efecto del algicida habrá
una explosión de nuevas algas mucho más virulenta que al principio. Es por lo que el uso de
algicidas o preparados comerciales al efecto debe ir acompañado de otras medidas.
Podemos usar cloranfenicol purísimo. Para un farmacéutico es muy fácil de conseguir, pero
es un antibiótico no apto para el consumo humano (no debe respirarse el polvillo que suelta
al manejarlo). Emplearemos un gramo de cloranfenicol por cada 100 litros de agua. Lo
disolveremos y lo echaremos despacio en el acuario al anochecer cuando se apaguen las
luces. Deberemos tener desconectada la filtración con carbón activo o con resinas.
Repetiremos el tratamiento durante tres días, comprobando los niveles de amoniaco y
nitritos antes de echar el antibiótico. Si detectamos niveles apreciables dejaremos un día de
descanso. Esto es debido a que el uso del cloranfenicol puede afectar al filtro biológico.
Finalizado el tratamiento haremos un buen sifonado y limpieza de filtros mecánicos.
12.- Filtros de algas:
Son especies de bandejas de poca profundidad expuestas a una intensa iluminación por
donde se hace circular el agua. En estos filtros suelen usarse macro algas que proliferarán
rápidamente y consumirán los nutrientes que hacen que aparezcan algas filamentosas en el
acuario. No soy muy partidario de este tipo de filtros porque desequilibran el sistema y
compiten con nuestros invertebrados por otras sustancias beneficiosas que también
consumen. En caso de usarse este sistema se deberán reponer estas sustancias
regularmente, con preparados comerciales de elementos traza, ya que los cambios parciales
de agua no serán suficientes para asegurar su existencia, que aunque en cantidades muy
pequeñas, son imprescindibles para el desarrollo de la vida en nuestro acuario. El uso
moderado de macroalgas ayudará a mejorar la calidad del agua y competirá con la aparición
de algas filamentosas.
Para finalizar, cada una de las acciones que hagamos además de ir encaminada a la
erradicación de las algas filamentosas, repercutirá en una mejor calidad del agua de nuestro
acuario. No debemos pensar en los 12 factores anteriores de forma aislada. Más bien,
deberíamos actuar de forma global ya que una gran parte de esos factores están muy
íntimamente ligados.
"En los acuarios las cosas buenas ocurren despacio y los desastres con rapidez".
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