Dr. Pez - PAGINA PRINCIPAL

Dr. Pez - Colaboraciones

EL MANTENIMIENTO DE LAS PLANTAS
Rafael Lavin Fuentes Santander, España.


Con frecuencia hay muchos aficionados que se quejan de que sus plantas se deterioran y mueren al poco de tiempo de ser introducidas en sus acuarios. Pues bien, voy a exponer lo que para mi son los parámetros básicos para mantener plantas con buena salud desde mi experiencia de tener un acuario de los que hoy en día se llaman "Holandeses", por la afición en este país a mantener auténticos jardines acuáticos. Aunque hay plantas que tienen ciertos requerimientos especiales la mayor parte de ellas tendrán un desarrollo óptimo si tenemos en cuenta los siguientes parámetros:

  • pH: Es la concentración de iones de hidrógeno en el agua. Si el pH es ácido hay un superavit de iones de hidrogeno (H+) y si es alcalino hay un superavit de iones de hidróxilo (OH-). El pH neutro es 7. La mayor parte de las plantas se desarrollan bien en un pH entre 6,5 y 7,2, siendo más favorable el neutro o ligeramente ácido. Hay que tener en cuenta que el hidrógeno es un nutriente básico para las plantas.

  • KH: Es la dureza de carbonatos y bicarbonatos. Generalmente los tests comerciales destinados a medirla lo hacen en grados alemanes (DKH). Las plantas acuáticas, salvo contadas excepciones, se desarrollan óptimamente en un rango entre 3 y 8 grados de dureza, éste es un factor que a menudo es dejado de lado por el aficionado aunque es de suma importancia en el éxito de las plantas acuáticas.

  • Temperatura: La temperatura más adecuada debe mantenerse entre 24 y 26 ºC. Todo aficionado que viva en alguna zona calurosa, cuyos veranos sobrepasan los 30 ºC, sabe que sus plantas difícilmente aguantarán estas temperaturas, a menos que introduzca un sistema de refrigeración. Lo mismo ocurre con aquellos que hemos mantenido Discos en nuestros acuarios y nos hemos tenido que limitar a unas pocas especies de plantas debido a las altas temperaturas que requieren estos peces. Por otro lado, las bajas temperaturas producen en las plantas el síndrome de "pies fríos", dificultando su crecimiento. Por esta misma razón, se utilizan cada vez con más frecuencia las placas calefactoras de fondo para este tipo de acuario.

  • Iluminación: La iluminación es sumamente importante y deberá ser de al menos 0,5 W. por litro de agua. La utilización de halogenuros está cada vez más extendida, yo particularmente para mi acuario utilizo fluorescentes trifósforo "espectro total" y me va de maravilla. Hay que tener en cuenta, que la luz es necesaria para la síntesis de la clorofila en las hojas y tallos de las plantas. Además, su ausencia favorece la aparición de algas marrones. Por otro lado, tampoco es conveniente la incidencia directa de los rayos del sol en nuestro acuario, pues traerá consigo la aparición de algas verdes. El fotoperiodo deberá ser de 10-12 horas diarias ininterrumpidas, aconsejándose el uso de un programador horario que encienda los fluorescentes a la misma hora.

  • CO2: Es el nutriente fundamental para las plantas al realizar la fotosíntesis. Hay que tener en cuenta que las plantas consumen CO2 y producen oxígeno en presencia de luz, realizando el proceso inverso de noche. Las fuentes de CO2 en el acuario son la respiración de los peces y de otros organismos, fundamentalmente las bacterias alojadas en nuestro filtro. Una cantidad mínima de este C02 se disocia en ácido carbónico que tenderá a acidificar el agua y servirá de fertilizante para nuestras plantas. Si las plantas no encuentran CO2 disuelto pueden tomar el carbono de los bicarbonatos bajando drásticamente el KH. Teniendo en cuenta que ésta es la reserva alcalina de nuestro acuario, también provocará modificaciones en el pH con el riesgo que esto supone para nuestro acuario. De ahí, que un uso adecuado de un sistema de CO2 nos puede evitar muchos problemas que habitualmente se dan en los acuarios.

  • Hierro: Aunque el hierro no es un macronutriente esencial, pequeñas cantidades del orden de 0,1-0,2 mg/l son necesarias. Su carencia provoca "clorosis férrica", que se caracteriza por el amarilleamiento de las hojas. Aunque la ausencia de otros nutrientes como el magnesio o el potasio también lo provocan. Por eso, recomiendo el uso de un fertilizante general en cada cambio de agua y de la fertilización paralela con elementos traza diariamente, pues estos elementos tienen una vida muy corta en el acuario y tienden a precipitarse. No obstante, tanto una fertilización como otra deberá hacerse con moderación, pues una sobrefertilización puede ser muy dañina, tanto o más que ninguna fertilización.

  • El fondo del acuario: Deberá tener algún tipo de abono bajo la grava. Por ejemplo laterita, bolas de arcilla, Aqualit o arena con turba. Nunca turba sola. Yo recomiendo mezclar una tercera parte de la grava con laterita y si en vez de grava es Aqualit mejor. Pues contiene oligoelementos y favorece el arraigamiento, y luego añadir el resto de grava de granulometría fina o media.

  • Dureza total: La mayor parte de las plantas se desarrollan mejor en aguas medias o blandas, con una mineralización suave. Como ejemplo, hay pocas plantas que soporten la dureza que hay en los acuarios de cíclidos africanos.
Por último, recordad una cosa; aunque las plantas requieren nitratos y fosfatos para su desarrollo, también sufren con su exceso. Pues solo los absorben en cantidades mínimas, además pueden dar lugar a un desmesurado crecimiento de las algas. Por eso son apremiantes los cambios de agua regulares.


Envíanos tu colaboración a la siguiente dirección:




Dr. Pez - PAGINA PRINCIPAL