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Dr. Pez - Colaboraciones

SECRETOS DEL JARDÍN ACUÁTICO I
SAMSA Madrid, España.




Con este artículo comenzamos una nueva serie de nuestro prolífico moderador de plantas, SAMSA. Maravillosamente ilustrada, irá avanzando capítulo tras capítulo desvelando los secretos de nuestro jardín acuático al que hace referencia el título de la serie. Esperamos que os guste su lectura y que podáis sacar la información suficiente para mejorar el mantenimiento de vuestras plantas de la mano de uno de los mejores especialistas en el tema.

SUMARIO:

- Introducción a la química del agua;
- Elección de plantas en virtud del tipo de acuario;
- Maduración del agua;
- Adquisición en comercios especializados;
- Limpieza;
- Aclimatación;
- Ubicación en el tanque;
- Iluminación.

INTRODUCCIÓN:

Debemos ser conscientes que la correcta elección de plantas acuáticas, su debida aclimatación y ubicación en el acuario son factores tan importantes como la selección de los sistemas de filtrado y de iluminación más adecuados a nuestros propósitos. Es más: una plantación saludable, junto a la beneficiosa acción de las bacterias nitrificantes, puede asumir perfectamente los problemas que puedan surgir en el agua y llegar a corregirlos de tal forma que haga innecesaria la acción de un filtro en muchos casos. (De hecho, todos mis acuarios de agua dulce funcionan a la perfección sin necesidad de este tipo de aparatos, a los que veo costosos y ruidosos y, sobre todo, perjudiciales en muchas ocasiones para nuestras plantas. Prefiero, al estilo del Acuario Americano, realizar cambios de agua más constantes y profusos, siempre y cuando se hagan necesarios.)

Una adecuada disposición de plantas sanas, además de enriquecer estéticamente nuestro pequeño pedazo de río, será la base biológica que hará de nuestros peces los más saludables y, por ende, bellos de todos.

Y, ¿por qué? Pues, simplemente, por lo que os resumo a continuación en un gráfico que representa el Ciclo del Nitrógeno *:

* Para información más detallada, consultar más artículos en esta misma Web.



Ciclo del Nitrógeno.


En resumidas cuentas: antes de abordar el tema central de este artículo, me veo obligado a realizar un repaso en torno a lo más básico de la química del agua de acuario para que comprendamos entre todos la importancia de la introducción de plantas en nuestros tanques y su mantenimiento en condiciones saludables. El elemento más importante que puede encontrarse en diferentes combinaciones químicas y conformando moléculas orgánicas dada su versatilidad, es el que todos conocemos bajo el nombre de Nitrógeno. Sus formas más conocidas, las mismas en que se presenta en el agua, son: el Amoníaco (NH3), el Amonio (NH4, forma iónica de carácter básico), el Nitrito (NO2) y el Nitrato (NO3, forma iónica de carácter ácido).

Desde luego los índices de NH3 (amoníaco) y NH4+ (amonio) dependen directamente del PH (Potencial de Hidrogeniones - indica si el agua es ácida (<7), básica o alcalina (>7) o neutra (=7). ) y la Temperatura. Pero también hay que tener en cuenta que el PH depende del KH (indica la alcalinidad o la capacidad tampón -"Buffer"- y es la propiedad que tiene el agua para mantener estable el PH cuando se añaden ácidos o bases) y del GH (indica la dureza general que son las concentraciones disueltas de iones de magnesio y calcio - aguas duras o blandas), y viceversa, como parece claro. Se debe tener en cuenta que en el Ciclo del Nitrógeno la química del agua interactúa toda entre sí.

Por ello, el NH3 se transformará en NH4+ y viceversa según varíe el PH y la temperatura. Las concentraciones de los mismos también cambiará según varíen esos factores. Pero el amoníaco es muy tóxico y peligroso mientras que el Amonio es totalmente inofensivo. A mayor temperatura y PH, también más Nitrógeno se hallará en el estado tóxico de Amoníaco.

Estas explicaciones, que en un principio pudieran parecer complejas, serán comprendidas perfectamente con el uso periódico de los diferentes "Kits" que a los efectos pueden ser adquiridos en las tiendas especializadas del ramo. Es aconsejable, sobre todo para los neófitos, la comprobación de todos los parámetros comentados mediante la aplicación de esos tests por lo menos una vez a la semana o en el momento en que se advierta cualquier problema.

Pero, para los más avezados en la materia, me gustaría incluir este otro gráfico, de mayor complejidad que el anterior:



Asimilación del Nitrógeno por las raíces.


Además, las plantas nos proporcionarán todo el oxígeno necesario para la supervivencia de nuestras mascotas a través del proceso denominado Fotosíntesis (descomposición del CO2 en ácido carbónico y oxígeno), siempre y cuando nos atengamos a la correcta proporción de peces - plantas - volumen del acuario, que podríamos establecer en 1 cm de pez por cada litro de agua para acuarios medianos y grandes (300 a 600 litros de capacidad) y en 2 cm / litro, para acuarios de menor volumen. También entra en consideración el hecho clave de alimentar lo justo y necesario (dos veces al día y la cantidad que puedan devorar los habitantes del acuario en menos de dos minutos) así como utilizar alimentos poco contaminantes siempre que sea posible.

Para finalizar esta introducción, me gustaría recordar que no sólo las especies animales de acuario necesitan de unas medidas exactas para los parámetros químicos básicos al objeto de conseguir un desarrollo normal; también las plantas han adaptado su organismo a unas condiciones determinadas en su lugar de origen. Si los citados parámetros no son reproducidos en el acuario y controlados periódicamente (una vez por semana o cuando se den anomalías, como ya he dicho anteriormente), animales y plantas enfermarán irremediablemente pudiendo llegar a morir.

Por ello, si vuestros acuarios poseen unos parámetros de PH, GH y KH determinados, sólo podréis introducir plantas y animales que puedan sobrevivir bajo esas medidas concretas. Es del todo obligatorio, por tanto, planificar bien el acuario desde un principio; tener muy claro qué especies de peces quiero y puedo mantener en virtud, sobre todo, de la capacidad de la urna. Además, repito, también deberéis tener en cuenta otros factores importantes como la iluminación, la temperatura y el nivel de contaminación, así como la compatibilidad entre especies y el crecimiento de cada una de ellas.

Mas, para llegar a este estado de cosas, se hace necesario dar los pasos correctos que, en mi modesta opinión, serían los siguientes:

1. Elección de plantas en virtud del tipo de acuario:

Ante todo, repito, lo que debemos plantearnos es qué tipo de acuario deseamos montar y mantener. Es esencial tener claro este punto pues de ello dependerá todo lo que venga después, bueno o malo.

Así, en el caso que, por ejemplo, decidamos crear un habitáculo adecuado para Discus, tenemos que considerar las altas temperaturas que estos animales requieren entre otros requisitos. Para muchos Cíclidos africanos, el agua necesitará de unas sales especiales, y ellos un PH que puede llegar en casos a 8 - 8'5, es esencial para su supervivencia. Otros, como el Pez Globo (mal llamado:) de Agua Dulce, demandarán aguas salobres. Está claro que las condiciones extremas del agua para algunos animales, sus distintos hábitos alimenticios, sus necesidades para el apareamiento y reproducción, así como su tamaño y espacio hábil para la natación, determinarán con exactitud las especies de plantas a las que podemos recurrir.


Hygrophila polysperma


Pero antes de comprar ninguna planta, habrá que dar, sobre todo, los pasos Nº 2 (Maduración del Agua) y Nº 7 (Iluminación) y que podéis consultar a continuación.


Desgraciadamente, no existe ninguna guía completa de todas las plantas acuáticas disponibles en el mercado y, mucho menos, que además nos permita buscarlas por características. Simplemente tendremos que consultar una a una hasta dar con las que hipotéticamente podrían adaptarse sin complicaciones a lo que deseamos montar. (No obstante, en el Atlas de Dr.Pez podéis encontrar ya un gran número de ellas.)

Pero, ¡ojo!: nunca sabremos realmente cuáles van a funcionar en nuestro tanque hasta que no las mantengamos durante una temporada. De hecho, lo aconsejable es comprar una sola de cada especie elegida y cuidarlas en el acuario durante un par de semanas solas, sin peces. Algunas se habrán estropeado al cabo de este período de tiempo y habrán de ser retiradas. Pero otras, sin embargo, lo conseguirán. Entonces se tratará de adquirir más ejemplares de estas especies supervivientes para lograr un ciclo biológico adecuado a los peces que llegarán en el futuro.

2. Maduración del Agua:

Como todos sabemos, es imposible que ningún ser vivo, independientemente del medio en que se desenvuelva, pueda desarrollarse y sobrevivir sin unas condiciones ambientales concretas a las que su organismo se ha ido adaptando durante millones y millones de años de evolución. Esta regla inmutable es básica a la hora de tratar de mantener una población de plantas y animales en el acuario. Por tanto, antes de introducir nada en el acuario, deberemos preparar "su" agua para que un futuro pueda acoger con seguridad todos los seres vivos con que hayamos decidido poblarlo.

Así pues, lo primero es elegir el tamaño y tipo de acuario en virtud de los peces que queramos mantener. Yo propondría comenzar siempre por un acuario no inferior a los 200 litros de capacidad dado que cuanta más agua pueda albergar un recipiente, menos problemas tendremos. Además, también animaría a optar por especies pequeñas de peces, como los Neones, Borrachitos, Guppy, Platy, etc., y en pequeñas cantidades.



Éste podría ser un acuario básico: gravilla abonada de unos 8 cm. De espesor y diferente granulometría; filtro externo (mejor de cargas biológicas) de un caudal superior en tres veces a la capacidad de la urna; un inyector de CO2 y, aunque no necesario pero sí aconsejable, un medidor electrónico de PH con interruptor automático del inyector. Por último, varios termómetros situados en distintos puntos del tanque para supervisar las variaciones. Los tubos, siempre de calidad.


Y, basándome en este supuesto (Acuario de 200 litros para un cardumen de 50 Tetras neones), voy a seguir con las explicaciones. Ya tenemos nuestro acuario en casa (mejor del tipo compacto -"Nautilus", por ejemplo-, por aquello de la comodidad) y decidido el lugar donde vamos a ubicarlo (lejos de ninguna fuente de sol, para evitar la aparición de algas y las subidas de temperaturas, lejos de fuente alguna de calor y/o frío y, también, lejos de lugares de paso habituales en los que el trasiego constante pueda estresar a los peces).

Como ya he comentado, nuestro hipotético acuario no dispondrá de filtro alguno, pero es una elección personal que vosotros podéis modificar. En este caso, tan sólo se le añadirá un termocalentador ajustado a 25-26ºC y una bomba de agua que oxigenará el agua tan sólo hasta que en dos o tres meses el acuario ya esté funcionando por sí mismo. Luego, sin duda, podrá ser retirada de funcionamiento puesto que las plantas ya se habrán encargado de recoger su testigo.

Ahora ya sólo tenemos que limpiarlo bien con algún trapo que no raye la superficie y sin ningún tipo de producto de limpieza; tan sólo, agua de grifo. Una vez seco, añadiremos de 5 a 8 cm. de gravilla bien lavada (mejor de las que se comercializan ya abonadas) y la colocaremos con una inclinación de al menos 25º (de atrás hacia delante) para conseguir un efecto de profundidad o "3D" que se ha dado en llamar ahora. Dicha gravilla es preferible que tenga varias medidas diferentes para evitar que con el peso del agua se vaya compactando poco a poco y que las delicadas raíces de las plantas no puedan extenderse cuando crezcan. Bajo ella podemos comenzar a colocar ya nuestro primer abono, siempre y cuando no esté ya abonada. Aconsejo que sea provisto a través de pastillas de las que se entierran (mejor: "Hydropur" de la marca "Brustmann") antes que recurrir al mantillo de substrato. Este último sólo es efectivo durante tres meses y luego se pudre. Imaginad, pues, lo que sucederá cada vez que tengáis que realizar un sifonado o, simplemente, cambiar plantas y adornos de lugar; el agua se teñirá de negro con el consecuente perjuicio que traerá a los seres vivos del acuario. Eso sin añadir el terrible olor que inundará la sala donde este situado el acuario. (Nota: aunque por el momento no va a ser introducidas las plantas, es conveniente incluir ya bajo el substrato hierro en quelatos -mejor: "Ferrogan" de "Brustmann"- pero todavía en menor proporción que la indicada por el fabricante.)



Todas las fotografías de "Aqualog-Verlag" que aparecen en este artículo y en los siguientes de esta serie, han sido publicadas con el consentimiento expreso del propietario del Copyright. Prohibida su reproducción fuera de estas páginas

También ahora es el momento de añadir las rocas (granito, lava volcánica, pizarra, etc.) y los troncos (raíz fósil africana, raíz de vid, etc.) todo muy bien lavado y curado, aunque mejor no hervid estos últimos. Entonces procederemos a llenar el tanque con agua de grifo procurando que esta no caiga en la gravilla directamente para que no se desmorone. A los efectos podemos utilizar un plato para que el chorro golpée directamente sobre él y disperse el agua suavemente. Una vez llenado hasta la mitad, debemos comenzar a incluir ya los Productos Acondicionadores del Agua (por ejemplo: "Sera AQUTAN", para eliminar el cloro, fijar metales pesados, proteger la mucosa de futuros peces, ...), Activadores Biológicos (Bacterias Nitrificantes) que crearán una gran colonia en los primeros centímetros de la gravilla y en las oquedades porosas de rocas y maderos, y Preventivos de Infecciones (mejor: "Ektopur" de "Brustmann"). Con el tiempo ya añadiremos abono con más detalle y en mayor cantidad puesto que ahora sólo lo aprovecharían las algas.



Deberéis adquirir, también, un termómetro para asegurarse de la estabilidad de la temperatura.


Encendamos ya las luces de nuestro acuario (mejor programadas para un fotoperíodo de doce horas a través de un aparato digital), conectemos la bomba de agua (mejor de 500 litros / hora) y el termocalentador (a la temperatura de 25-26º C, si es que os habéis decidido por seguir mi ejemplo con los pequeños Tetras) y dejemos que el conjunto funcione por sí sólo durante un mes. Al cabo de este período nos veremos obligados a realizar un fuerte cambio de agua del 40%. En acuarios nuevos, la contaminación siempre es alta y el amoníaco campa por sus anchas. Añadiremos, de nuevo, todos los productos comentados hasta ahora (los de abonado incluidos).

En resumen: de esta manera habremos dispuesto nuestro acuario para recibir plantas en un par de días y según la planificación que os expuse en el punto anterior.

Nota: solo abonaremos plenamente cuando las plantas hayan pasado al menos un par de semanas en nuestro acuario. Entonces habrán conseguido comenzar a adaptarse a las condiciones del mismo y serán capaces de asimilar los nutrientes. Será un buen momento para introducir un abono tipo Hortrilon o similar aunque, sinceramente, yo os recomiendo "Mikrosal", también de la marca "Brustmann", ¡cómo no! Y es que esta firma, al parecer de la generalidad de los acuariófilos más expertos, es la panacea en cuanto a abonado de plantas acuáticas se trata (disculpen ustedes las interrupciones publicitarias pero creo que mejor es aconsejar para evitar pérdidas de tiempo y dinero).



3. Adquisición en comercios especializados:

Ante todo, lo mejor es consultar con aficionados ya expertos cuáles son, en su opinión, las tiendas que reciben plantas de mejor calidad y que, además, las conservan mejor. El truco radica en llamar a las tiendas para saber cuándo van a recibir un cargamento e ir el mismo día a por las plantas, recién traídas del vivero. También se puede acceder directamente a algún vivero conocido.

No obstante, una vez elegido el o los comercios más adecuados, deberán observarse las siguientes normas previas a la adquisición de una planta.

- La coloración de las plantas ha de ser viva, intensa. En caso contrario, estará indicando un principio de deterioro, sobre todo cuando éste tiende al marrón o amarillo;

- No deben mostrar zonas transparentes (falta de potasio y otros nutrientes después de haber pasado mucho tiempo sin abono en la tienda), agujeros y zonas raídas (acción de los caracoles negros de los que ya hablaremos más tarde), aspecto mustio (mala y/o insuficiente iluminación), etc.;

- Si las plantas llevan ya algún tiempo en la tienda, las macetas en las que se comercializan deben mostrar ya las raíces saliendo por los agujeros fabricados al efecto en su parte inferior. Este hecho es síntoma de salud y será siempre más fácil adaptar una planta que las tenga totalmente desarrolladas que una recién podada y que aún necesite echar raíces;

- Se deberá vigilar el estado del tallo. Si ha comenzado a blanquear o volverse marrón (depende de la especie), quiere decir que la planta se tronchará por ahí puesto que ha comenzado a pudrirse;

- Nunca se deberá comprar plantas que estén conviviendo con peces. Pueden servir de vehículo a parásitos y bacterias no deseadas;

- No debe haber hojas flotando sobre el agua del recipiente de exposición. Aunque los comerciantes se cuidan mucho de retirarlas, si una planta esta mal perderá hojas constantemente;

- Y, por último, repito lo que ya expuse más arriba, aunque esto puede suceder sólo cuando se ha logrado obtener la confianza de los comerciantes en base al vínculo creado con el vaciado sistemático de tus bolsillos para llenar los suyos: que te avisen cuando vayan a recibir un cargamento. Así te asegurarás de llevarte plantas en perfecto estado, recién salidas del vivero.



4. Limpieza:

En primer lugar liberaremos a la planta de su "prisión" en forma de maceta. No es conveniente introducirlas con ellas en el acuario puesto que las raíces quedarán comprimidas cuando necesiten expandirse en virtud del lógico y esperado crecimiento.

Y así es como lo podemos hacer con este y otros tipos de diseño:



Existen varias formas de macetas comercializadas. He elegido ésta puesto que suele ser la más usada habitualmente, al menos en mi país. (Nota: para las macetas de enrejado podéis ir directamente al PASO 2º.) Un consejo: cada paso ha de darse con sumo cuidado para evitar dañar las delicadas raíces de estas plantas.



Tampoco debe conservarse la "Lana Metálica", ese invento de "Tropica" que consiste en envolver dichas raíces con una espuma sintética impregnada en nutrientes para la planta. Según el tipo de espuma usada, puede pudrirse en el acuario en poco tiempo. Además todas contribuirán a esa compresión de las raíces que antes comenté.



Mucho cuidado sobre todo en este paso. Aquí es donde podemos hacer más daño a las raíces. Lavar un poco los restos con agua extraída del acuario también ayudará.

Pero, también con ese mismo agua, debemos lavar las hojas para eliminar los parásitos que puedan traer consigo, especialmente los indeseables caracoles negros que podrán convertirse en una plaga devoradora de plantas. Lo mejor es añadir unas gotas de lejía o vinagre al agua para así asegurarnos también de que acabaremos con sus puestas, pero siempre con agua de acuario, incluso al enguajarlas.



Nuestro peor enemigo: el Lymnea stagnalis. Se reproduce a una velocidad infinita y aunque no llega a medir más allá de medio centímetro, puede acabar con todas las plantas. Es una plaga muy difícil de erradicar y hay que evitarla por todos los medios. Los huevos de estos animales son unas masas gelatinosas circulares de aproximadamente 0,25 cm. de diámetro. Como veis, parecen gotas de rocío:



En cambio, si veis a este otro:



Procurad conservarlo. Sólo ataca a las algas y respeta totalmente a las plantas. Además, es un gran basurero: limpia con esmero los restos de comida no ingerida por los peces. No obstante, como es lógico, si su población se desmanda tendrá que alimentarse de lo que tenga a mano, plantas incluidas. Se trata de mantenerlo a raya, algo fácil de conseguir puesto que no se reproduce tan rápidamente como su pariente.

Para más información al respecto, podéis echar un vistazo a un artículo que firmé, hará ya dos o tres años, sobre: " Caracoles en el Acuario ".



5. Aclimatación:

. Sin duda, como cualquier otro ser vivo, las plantas han de ser aclimatadas lentamente a las nuevas condiciones que va a encontrarse, en este caso, lógicamente, en el interior de nuestros acuarios. De esta forma tendremos más posibilidades de éxito.

Para ello, y una vez completado el punto anterior, lo mejor es que envolvamos con cuidado las mismas en papel de cocina o similar. No uséis nunca papel de periódico dado que la tinta destila cianuro y otros elementos. Se trata de empaparlas bien en el agua del acuario donde vayamos a introducirlas para después meterlas, junto el papel de cocina, en una bolsa de plástico limpia y así poder dejarlas flotando sobre la superficie a los efectos de que se vaya aclimatando a la temperatura. Pasados unos diez minutos deberá repetirse la operación. Así hasta completada la media hora.

Luego retiraremos la bolsa y el papel, procurando siempre que no quede ni un solo pedazo del mismo, y nos centraremos en el punto que figura a continuación.



6. Ubicación en el tanque:

Ahora se nos exigirá tener cierta visión de futuro puesto que las plantas crecen. Además, cada una necesitará de un lugar diferente en virtud a sus demandas de iluminación y temperatura.

Así pues, las de más rápido crecimiento hacia lo alto se situarán contra el cristal trasero, procurando enterrar bien y con cuidado sus raíces. Este tipo de plantas suele demandar mucha luz por lo que es mejor colocarlas hacia el centro. Además sus hojas necesitarán de espacio para desarrollarse. Eso nos obligará a dejarlas una distancia mínima entre ellas, pensando también en sus raíces que crecerán bastante.

Las plantas de hoja dura suelen ser de lento crecimiento, por lo que se podrán colocar en planos intermedios y delanteros. Hay que tener en cuenta que este tipo de plantas (por ejemplo, las diferentes especies de Anubias) se carga de algas, como dije al principio de este artículo, si recibe la luz directa de los tubos fluorescentes. Hay que resguardarlas bajo plantas de mayor tamaño y/o adornos del acuario. También es factible usar plantas de hojas flotantes, como la "Cebolla de Agua" (Crinum thaianum) o plantas flotantes como la "Lenteja de Agua" (Lenma minor) para amortiguar el impacto de la luz, estas últimas con cierto recelo pues pueden convertirse en una plaga. Además, los peces también se sentirán más relajados por el mismo motivo; pensarán que están bien resguardados del exterior. También debo decir que muchas especies de peces sólo muestran su colorido completo en estas condiciones. La luz directa les estresa y obliga a que cambien su coloración, como es el caso de los Discus y tantos otros.

Plantas tapizantes de todo tipo servirán a la perfección para los primeros planos. Aconsejo el conocido "Césped Acuático" (Lialopseis brasiliensis) a estos fines. El problema es que estas tupidas y bajas plantas se convierten en redes que todo lo atrapan, lo cual obliga a "peinarlas" de vez en cuando con los dedos para extraer todos los restos que hayan acumulado entre sus hojas.

Por otro lado, existen especies de plantas tapizantes perfectas para enraizar sobre rocas y maderos. Tanto el conocido "Musgo de Java" (Vesicularia dubyana) y la Riccia fluitans son perfectos para conseguir un acuario natural y lujurioso al estilo Amano. Pero también son susceptibles de convertirse en una red para los deshechos, los mismos que nunca llegarán a parar al filtro siempre y cuando en tu sistema te hayas visto obligado a ponerlo, que no es el caso del supuesto del que parte este escrito. Además, su rápido crecimiento hará peligrar plantas y aparatos del acuario. Te obligarán, sobre todo el Musgo, a arrancar zonas constantemente para eludir las consecuencias de lo que comento.

Para ver más información sobre estas peculiares y alucinantes plantas, podéis acudir a estas direcciones: " Growing Riccia " y " Growing Xmas. Moss ".

Después, podemos atender a las distintas escuelas (Holandesa, Alemana, Americana, etc.) de las que os adjunto unas cuantas direcciones:

- Ozelschapsaquaria;
- Dennerle;
- AGA International Aquascaping Contest;
- Aquaria Central - Aquatic Plants Links;

(Estas mismas direcciones os llevarán a muchas más por lo que no creo necesario añadir más.)



Nota 1: siempre debemos recordar que los peces necesitan del suficiente espacio para la natación en virtud de su tamaño y hábitos aunque seguro que los pequeños Tetras elegidos para nuestro ficticio acuario no tendrán problemas con este supuesto.

Nota 2: No abonar el mismo día en que se introduzcan plantas puesto que tardarán unos días en aclimatarse y no podrán aprovechar los nutrientes que acabarán en poder de las tan temidas algas. Si es conveniente iluminar más horas de las habituales para estimular su enraizamiento.

Nota 3: No introducir muchas plantas a la vez. El sistema necesita rehacerse cada vez que introducimos algo nuevo en el acuario. Podemos tener hasta precipitaciones de CO2 que acabarán con todos los seres vivos de nuestro ecosistema en cuestión de un par de días. Sirva como ejemplo de lo dicho este acuario de 720 litros de capacidad que estoy montando en la actualidad. Aunque ya tiene seis meses de vida, todavía no ha sido completado. Para mí, constituirá la labor de un año.



7. Iluminación:

Quizás sea este el apartado más complejo de todos. En gran parte, la consecución de un estable y bello Jardín Acuático depende de la correcta elección de los tubos fluorescentes.



Ahora es cuando realmente merece la pena hacer una inversión monetaria mayor, sobre todo pensando en que este desembolso inicial será amortizado con creces gracias a la supervivencia de las plantas y, por ende, de los peces.

Siempre sería deseable utilizar tubos de espectro completo de alta calidad. Todos los acabados en "Glo" son los mejores amigos de las algas. Este tipo de tubos, además, proporciona una intensidad excesiva que estresará a nuestros peces y conferirá al acuario unas tonalidades no reales sino, más bien, cercanas a los fluorescentes usados por nuestras madres para la cocina de casa.

Para conseguir la iluminación adecuada habréis de probar con una o más marcas (os aconsejo JBL, algunos tubos de Osram y Philips e, incluso, los adaptados para la iluminación marina. Mejor, también usad los HQI antes que los HQL. Eso sí: comprobad antes que el grado de fidelidad de los tubos elegidos sea aproximado a 1A y que la Temperatura de Color ronde en torno a los 5.000º Kelvin como mínimo. Cómo no, debéis comprobar que la potencia sea la adecuada al tamaño de vuestro acuario, aunque ya os dirán en la tienda qué medidas y cuántos focos necesitáis.

Además, si disponemos de dos o más tubos, podremos adaptar un par de programadores (digitales o convencionales) para tratar de imitar el amanecer y el anochecer de tal forma que los cambios no resulten bruscos para animales y plantas del acuario. Así, encenderemos (dentro de un fotoperíodo de doce horas) los tubos de menor intensidad dos horas antes que el resto, de mayor potencia. Procederemos al contrario a la hora de apagarlos.



Y os comento todo esto por la siguiente razón: los complejísimos pigmentos de las plantas son así después de millones de años de evolución. Debido a esa complejidad, o se les proporciona unas características muy parecidas a las que demandan o tardarán en adaptarse… Probablemente nunca lo conseguirán, hecho que dará al traste con nuestras plantas. Muy al contrario, la simplicidad de los pigmentos de las algas les confiere la capacidad de adaptación inmediata. Si las plantas, que aún están aclimatándose, no pueden asumir los nutrientes, las algas los utilizarán en su propio beneficio. Esto se traduce en plagas de algas de todo tipo. Tener unas pocas algas verdosas tapizantes en el acuario es sinónimo de buena calidad del agua; tener una plaga resulta sinónimo de todo lo contrario. Además, éstas liberan toxinas muy perjudiciales al agua con las consecuencias que ya os podéis imaginar.





Para terminar, me gustaría tratar de inculcar a todos los posibles lectores de este artículo un par de premisas: por muchos problemas que puedan generarse en un acuario (algas, caracoles, etc.) no tratéis nunca de solventarlos con productos químicos pues son muy agresivos con plantas y peces, pudiendo llegar a matarlos. Siempre existen remedios naturales que podréis consultar con amigos, comerciantes, revistas, páginas web, etc., mucho más efectivos por lo general y nada dañinos para los habitantes del acuario.

En el plano de enfermedades, como siempre, es mejor prevenir que curar: poner los peces en cuarentena y medicarlos antes de ser introducidos en el tanque comunitario es una buena idea, como también lo es acostumbrarse a realizar un cambio semanal de agua del 25% con el añadido consecuente de los productos necesarios. Y, como ya dije, tener pocos peces y de tamaño ajustado a la capacidad del acuario, tener muchas plantas saludables y alimentar sólo lo justo, constituye la Piedra Angular del mantenimiento del acuario.





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