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AFECCIONES DE LA VEJIGA NATATORIA
Elena C. "Gaua" Vizcaya, España.


Muchos de los que mantenemos carassius hemos observado apenados alguna vez cómo nuestro pez, sin ningún síntoma externo de enfermedad aparente, intentaba dificultosamente sumergirse hacia el fondo, o cómo tras estar volteado, luchaba afanosamente por volver a su posición normal.Pues ésta (a veces angustiosa) situación es lo que conocemos como problemas de vejiga natatoria, y en el caso de los carassius, en la mayoría de las ocasiones es relativamente fácil de solucionar, pues es debida generalmente a problemas de obstrucción originados por la alimentación seca.

Para intentar comprender mejor cómo se produce este problema, haremos un pequeño recordatorio de la anatomía de estos peces.

La vejiga natatoria es un órgano membranoso en forma de saco, situado por encima de la mayoría de los órganos internos, que está lleno de gases (oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono) y que tiene como principal función la regulación de la flotabilidad del pez. Mantiene una estrecha relación con los vasos sanguíneos, por lo que se facilita la difusión de gases a través de la membrana. El pez puede vaciar o llenar de gas de gas su vejiga, según quiera subir o bajar dentro del agua. Esto proporciona al pez una gran facilidad de maniobra tanto al nadar, como al permanecer inmóvil o al explorar su entorno. Más sencillamente explicado, la vejiga natatoria actuaría como un flotador, cuando se deshincha, el pez desciende, y cuando se infla, el pez asciende fácilmente.

Además de eso, en los cipriniformes (orden taxonómico al que pertenece el carassius y las carpas) la vejiga natatoria tiene un conducto que la comunica con el esófago, el conducto pneumocístico. Esto le permite un ajuste adicional en la flotabilidad al permitir salir aire a través del tracto digestivo.

Aparte de eso, y como curiosidad, en estos peces, la vejiga natatoria está relacionada con el sistema auditivo mediante una cadena de huesecillos. Esto es lo que se llama el Aparato de Weber.

La vejiga natatoria, llena de gas, capta las vibraciones de las ondas sonoras que se producen en el agua, (por ejemplo, al meter nosotros la mano) y las vibraciones son transmitidas al oído a través de la mencionada cadena de huesecillos. Por lo tanto, estos peces pueden utilizar la vejiga natatoria para mejorar notablemente su capacidad auditiva, curioso, ¿verdad?.

Representación de la vejiga natatoria y el aparato digestivo. Para su mejor apreciación se han quitado los demás órganos internos.


Ya hemos comentado anteriormente que en los carassius la vejiga natatoria está comunicada con el esófago mediante el conducto pneumocístico. Este conducto permite un ajuste adicional al pez de su flotabilidad, al permitir la salida de gas de la vejiga natatoria al esófago en caso necesario.

En ocasiones, al alimentar a estos peces con comida desecada, como los pellets o granulado, este alimento seco, al absorber agua, se expande en su aparato digestivo, provocando que se obstruya el conducto pneumocístico. Entonces, al cerrarse este conducto, la salida de gases de la vejiga natatoria queda interrumpida. La vejiga puede quedar llena de aire y no deshincharse (en este caso, el pez flota), o bien puede quedarse vacía (en este caso, el pez tiene dificultades para ascender a la superficie).

En este último caso suele existir además otro problema secundario que impide el correcto llenado de gas de la vejiga.

Ahora bien, existe otra situación diferente que también produce problemas de flotación, es lo que conocemos con el nombre de hidropesía.

La hidropesía es un conjunto de síntomas que puede ser debido a varias causas: generalmente, una infección vírica o bacteriana que inflama el epitelio de la vejiga natatoria, engrosándolo, por lo que no puede realizarse bien el intercambio de gases desde la vejiga a los vasos sanguíneos. No sólo afecta a los carassius, sino a muchas otras especies de peces. De hecho, la mayoría de los peces de otras especies afectados que no son carassius, es por esta situación.

Esta enfermedad secundariamente produce problemas de flotación debido a la afectación de la vejiga natatoria, y la infección bacteriana también puede afectar además a otros órganos internos. Finalmente, se puede producir un fallo renal, que ocasiona una dificultad para eliminar líquidos. Esto provoca varios otros síntomas, como la acumulación de líquido en el abdomen (el pez se hincha), el erizamiento de escamas (las escamas se levantan y el pez toma el aspecto de una piña) y la protusión de los globos oculares (los ojos se salen ligeramente hacia fuera).

En el caso de la hidropesía, el tratamiento deberá ser con antibióticos, si se trata de una infección bacteriana. Si es vírica, lamentablemente no tiene curación. Por desgracia, cuando el pez está muy hinchado y con las escamas erizadas, es muy difícil de salvar. Para buscar un posible tratamiento y más información sobre esta enfermedad, recomiendo leer la interesante colaboración sobre la hidropesía, en esta misma sección de Enfermedades.

Volviendo al tema, como habéis podido apreciar en el otro dibujo, la vejiga natatoria de los carassius está formada por dos sacos unidos entre sí por un pequeño conducto. Sin embargo, la forma de estas dos partes no es igual en todas las variedades de carassius. En los carassius con cuerpo alargado (común, cometa, shubunkin y wakin) ambas partes son alargadas, semejantes a dos cigarros puros, y ayudan a la estabilidad del largo cuerpo del pez.

Sin embargo, en las variedades de cuerpo de forma ovoide (fantail, cola de velo, orandas, telescópicos...), debido a los cambios genéticos que han sufrido, las dos partes de la vejiga natatoria son pequeñas y redondeadas, pero la parte posterior es mucho mayor que la anterior.

Representación de la forma de la vejiga natatoria de un carassius común (cuerpo alargado) y un fantail (cuerpo ovoide).


Un carassius común con la vejiga inflamada llena de aire, tendrá dificultades para sumergirse, pero mantendrá una posición más o menos normal, debido a que las dos partes de la vejiga son largas y proporcionadas. A veces, cuando deja de nadar, tenderá a elevarse la parte posterior de su cuerpo, aunque normalmente puede recuperar la horizontalidad contrarrestando con el movimiento constante de sus aletas.

Carassius común hembra con leve problema de vejiga natatoria. Puede nadar perfectamente, aunque cuando deja de hacerlo, tiende a ascender.


Sin embargo, si esto le ocurre a un carassius con cuerpo ovoide (un fantail, por ejemplo) la parte posterior de la vejiga se hincha hacia abajo, al tener este pez el cuerpo más compactado y menor espacio para los órganos internos.

Representación de una afectación grave de la vejiga natatoria en un carassius común (cuerpo alargado) y en un fantail (cuerpo ovoide


De ahí que cuando los problemas de obstrucción de vejiga afectan a estas variedades, tengan tendencia a flotar con la cabeza para abajo, en posición vertical constante a pesar de sus esfuerzos por enderezarse, incluso pueden voltearse completamente, con el abdomen hacia arriba, debido a que la parte posterior de la vejiga natatoria es mucho mayor que la anterior, y al hincharse trastorna la línea de equilibrio del pez.

Carassius fantail calico con problema de vejiga natatoria. Adquiere la típica posición vertical, aunque si queda en reposo, se voltea panza arriba. Fotografía proporcionada por Sergio Carracedo (LaRana)


En este hecho puede estar una de las causas de los problemas de flotación de algunos peces: la causa genética. Algunas variedades ornamentales presentan un defecto genético en la vejiga natatoria que puede desarrollarse al crecer y les predispone a obstrucciones permanentes. En este caso, ningún tratamiento podrá servir para tratarlo, y trataremos de ofrecerle la mejor calidad de vida dentro de lo posible.

Carassius oranda red cap hembra que sufrió una cronificación de su problema de vejiga natatoria. Lamentablemente ya no fue capaz de recuperarse. Fotografía proporcionada por Soledad Tapia (websole).


Como ya hemos comentado antes, la alimentación con comida seca suele ser la causa más frecuente de la obstrucción.

El alimento seco, sobre todo los pellets o gránulos flotantes, si se los damos sin remojar previamente, pueden expandirse en su aparato digestivo al absorber agua, y provocar la obstrucción del conducto pneumocístico.

Este problema es mayor en las variedades de cuerpo en forma ovoide, puesto que debido a la forma compacta de sus cuerpos, sus órganos internos están más oprimidos, y esto les predispone a obstrucciones digestivas. El problema es mucho más frecuente, además, en las hembras adultas, debido a que el desarrollo de los huevos comprime aún más los órganos internos.

Los carassius son peces muy glotones, que suelen devorar los pellets flotantes sin darles tiempo a que se hinchen y absorban agua. Por lo tanto, procuraremos no darles aquéllos pellets o gránulos que tras pasar media hora en agua, sigan flotando. Eso es señal de que siguen conteniendo aire en su interior.

Procuraremos remojar el alimento seco (hojuelas gruesas, pellets y gránulos, sobre todo) previamente en agua, hasta que se ablanden. Así evitaremos que se expandan en el aparato digestivo del pez al tragárselos y le produzcan una obstrucción.

El alimento seco comercial tiene muy poca fibra, algo muy recomendable para el tránsito intestinal de estos peces. No olvidemos que la dieta de los carassius debe contener un importante porcentaje de vegetales, pues como sabéis, su aparato digestivo es largo, y está más adaptado para digerir los hidratos de carbono y las proteínas vegetales, que las de origen animal.

Por eso trataremos de proporcionarles alimento especial para carassius o peces de agua fría, y no para peces tropicales, pues sus necesidades alimenticias son diferentes. Además de eso, para prevenir problemas de obstrucción intestinal, es muy recomendable añadir algo de vegetales a su dieta: dos o tres veces por semana les podemos proporcionar guisantes (arvejas, chícharos), brócoli, calabaza, acelga y soja verde en grano, todos ellos cocidos hasta que estén blanditos. Si somos un poco hábiles en la cocina, también podemos prepararles una papilla completa con vegetales y algo de aporte de proteína animal como gamba o mejillón.

Ahora bien, si estas recomendaciones ya nos llegan demasiado tarde, y tenemos a un pez afectado con problemas de flotación, no nos desanimemos, existen varios consejos que pueden ayudarle.

Un pez con problemas de vejiga natatoria puede tener estos síntomas:

- Dificultades para ascender desde el fondo: La vejiga natatoria del pez permanece deshinchada, y el pez debe nadar con esfuerzo y constantemente si quiere subir a la superficie. La mayoría del tiempo permanece echado en el fondo. Ojo: no debemos confundir esto con una intoxicación por nitritos, en la que el pez además de permanecer en el fondo, mantiene replegadas sus aletas hacia el cuerpo y se esconde en las zonas más protegidas del acuario.

- Dificultad para sumergirse: El pez permanece flotando cerca de la superficie, pero mantiene su posición normal. El pez se esfuerza en nadar hacia abajo, pero en cuanto deja de hacerlo, vuelve a ascender, como si fuera un corcho.

- Dificultad para mantener la posición normal: El pez permanece en posición vertical, con la cabeza apuntando hacia abajo. En casos más graves, incluso se voltea, con el abdomen hacia la superficie. Primero debemos descartar que se trate de hidropesía por ataque bacteriano o vírico, en la que el pez, además de problemas de flotación, puede tener otros síntomas, como ya hemos comentado: pérdida del apetito, erizamiento de escamas, hinchazón de abdomen, protusión de los globos oculares... en este caso, procederemos al tratamiento con antibióticos. Otro síntoma que nos puede orientar a este diagnóstico es que el pez presente (o haya presentado hace poco tiempo) podredumbre de aletas o septicemia hemorrágica bacteriana o que haya habido alguna baja anteriormente en el acuario.

Por desgracia, en ocasiones, tras una infección bacteriana interna que afecta a la vejiga natatoria, ésta queda permanentemente dañada o el conducto pneumocístico estrechado aunque el pez se haya curado de la enfermedad.

Como consecuencia, el pez quedará afectado irreversiblemente, y ningún tratamiento de los que recomendamos aquí, ni siquiera los guisantes, servirá para curarlo. Sólo trataremos de darle la mejor calidad de vida dentro de lo posible.

Pero la causa que explicamos aquí, y que es la más común, es la de obstrucción digestiva debido a la alimentación.

Para solucionar la obstrucción, tenemos varios consejos:

- Alimentar a los peces durante dos o tres días únicamente con guisantes (arvejas, chícharos). Para ello podemos utilizar perfectamente los guisantes congelados, los cocemos en agua sin sal, hasta que estén bien blanditos, les quitamos la pielecilla que recubre cada grano (y que los peces no suelen comer) y se los damos troceados, en tamaño adecuado a su boca.

Quitando la piel que recubre cada guisante.


¿Por qué guisantes, y no otros vegetales, os preguntaréis? Pues por varias razones, primero porque los guisantes tienen bastante fibra, y su efecto laxante acelerará el tránsito intestinal, solucionando la obstrucción. Además, es un buen alimento, pues contiene una buena proporción de hidratos de carbono y proteínas, al ser una legumbre. Y otra razón muy importante: es un alimento que encanta a los carassius.

Este método es el que mejores resultados me ha dado, y es recomendado por muchos cuidadores de carassius, solos o en papilla con otros ingredientes. Lo mejor de todo es que es totalmente inocuo para el pez. Incluso en un solo día, ya se puede apreciar la mejoría.

Oranda hembra comiendo guisantes. Se comió más de ocho guisantes enteros ella sola, como muestra de su predilección por este vegetal.


- Otra opción es sacar al pez afectado del agua y darle una gotita de aceite en la boca. Podemos utilizar una jeringa para ello, y aceite vegetal como el de girasol o el de oliva, que tendrá el mismo efecto laxante que los guisantes. Ahora bien, este método puede estresar al pez y hacerle perder parte de su mucosa protectora al capturarlo. Por otra parte, deberemos tener cuidado de que el aceite no le caiga en las branquias, pues las obstruiría.

- Dejar al pez sin comer durante dos días. En teoría, los movimientos peristálticos de su aparato digestivo harán moverse al alimento que está produciendo la obstrucción. Hay que tener en cuenta que en caso de obstrucciones severas, puede que no se solucione y requiera posteriormente la administración de laxantes como los vegetales o el aceite.

- Como curiosidad os comentaría que existen otras soluciones para problemas de vejiga que no se resuelven con un cambio de alimentación. Una de ellas es pinchar con una aguja hipodérmica y una jeringa la vejiga natatoria, y extraer parte del gas acumulado. La otra opción es una intervención quirúrgica mayor, en la que se colocan varias piedrecillas de cuarzo dentro del abdomen del pez (intervención quirúrgica), para que actúen como contrapeso. No recomiendo ninguna de estas intervenciones, a no ser que se sea un experto y tengamos algún conocimiento de veterinaria.

Si con estos pequeños consejos hemos conseguido solucionar los problemas de flotación de nuestro querido pez, él o ella estará enormemente agradecido, y podremos sentirnos un poco más felices, viéndole disfrutar en su acuario.

Para terminar, unas pequeñas recomendaciones generales, a modo de resumen, para prevenir los problemas de vejiga natatoria:

1. Lo más importante: Mantener el agua en las mejores condiciones posibles, no sobrepoblar el acuario y hacer cambios parciales de agua frecuentes. Un pez debilitado es más susceptible a contraer infecciones bacterianas que le pueden afectar a la vejiga.

2. Respetar la cuarentena en los peces nuevos, pues pueden traer enfermedades bacterianas.

3. Remojar el alimento seco, sobre todo los pellets y gránulos flotantes, para que se ablanden, antes de ofrecérselos a los peces.

4. Proporcionarles dos o tres veces por semana, algo de alimento vegetal hervido (guisantes, brócoli, soja, acelgas...) o papilla basada en vegetales. Como curiosidad os comentaré que a los carassius se les puede dar lenteja de agua (Lemna minor), que les encanta.

5. No sobrealimentar. Los carassius son peces muy glotones que pueden llenarse el estómago hasta saciarse, favoreciendo luego los problemas de obstrucción. Se aconseja darles 2 o 3 veces al día la cantidad que puedan comer en menos de 5 min.

Bueno amigos, ojalá estos pequeños consejos sirvan para proporcionarles a nuestros queridos peces una grata y larga vida, que tendremos el gusto de compartirla con ellos.

Quisiera agradecer expresamente a Sergio Carracedo (LaRana) por su especial cruzada a favor de los guisantes y cómo resolver los problemas de vejiga natatoria y por proporcionar la fotografía de su fantail calico; a Soledad Tapia (Websole) por proporcionar la foto de su oranda red cap y a otros compañeros como Gaby Serrano por su esfuerzo por acercar el mundo de los goldfish a todos los habitantes de habla hispana y permitirnos cuidar mejor a estos hermosos peces.

Bibliografía:

Douglas H Thamm. Way more than you ever wanted to know about swim bladder disease.

Marshall Ostrow. El nuevo libro de los peces dorados. Ed. Tikal.



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