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LA NEOTENIA: LA ETERNA JUVENTUD DE LOS ANFIBIOS |
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Lourdes Delgado |
Pamplona, España. |
El mundo natural supera siempre en diversidad nuestra imaginación. Nunca podremos competir
en nuestra fantasía con la soluciónes que adoptan los diferentes organismos para
adaptarse a su medio ambiente y a las exigencias de la competencia por sobrevivir. Algunas
veces nos encontramos con seres vivos que rompen cualquier norma básica de la naturaleza y
nos desconciertan con sus adaptaciones. Es el caso de los Anfibios. Y en especial, de las
especies que han conseguido detener el desarrollo de su organismo para quedarse en
una eterna juventud. Son los Anfibios neoténicos. Esos pequeños seres que pasan toda su
vida en estado larvario y que nos siguen sorprendiendo en la actualidad; siendo
el centro de interés de numerosas investigaciones científicas
Entre los aficionados al acuaterrario son anímales muy populares y llenos de simpatía. Se
merecen que profundicemos de la mano de Lourdes, (Luty), en los procesos biológicos que
conducen a estos frágiles seres a detener su normal desarrollo hacia la madurez.
LA NEOTENIA:
La neotenia es el mantenimiento de algunos aspectos de la fase larvaria durante la fase
adulta de un animal. Esto suele darse con relativa frecuencia en los Anfibios, aunque
también se da en otros integrantes del reino animal.
En esta colaboración trataré de explicar en qué se basa la neotenia en los Anfibios y cuál
es su importancia para la vida de unas especies concretas ligadas a este proceso.
En los Anfibios, la persistencia de los caracteres larvarios está acompañada al
mantenimiento de los animales en el medio acuático y al aumento de su tamaño corporal.
El paso del estado larvario al adulto está marcado por un proceso denominado metamorfosis,
por el cual el renacuajo, en el caso de las ranas, adquiere la capacidad de respirar y
moverse en el medio terrestre, convirtiéndose en una rana adulta con capacidad reproductora.
Ya que la neotenia se da en mayor proporción en los Urodelos, desarrollaré este tema
centrándome en ellos. Su ciclo vital quizá no esté tan claro como en Anuros, todo el mundo
sabe como es un renacuajo pero las larvas de Urodelos son un poco distintas.
Aquí tenéis el ciclo vital de una salamandra (Urodelo) reflejado en imágenes:

Como podéis observar, el estado larvario difiere mucho del de un renacuajo. Estas larvas
poseen branquias externas, pero desde que salen del huevo ya están desarrolladas sus cuatro
extremidades.
Normalmente nos referiremos a Urodelos neoténicos si éstos se quedan en este estado, con
branquias externas y con una cola ancha que utilizarán para propulsarse en el agua, además
de otras características internas de sus órganos.
Pero continuemos con el tema que nos ocupa; comenzaremos con definir los distintos tipos
de neotenia que encontramos en los urodelos:
TIPOS DE NEOTENIA:
Neotenia accidental o geográfica:
Es la neotenia en la que, dentro de una misma especie, la mayor parte de los animales
realizan una metamorfosis completa y las formas que se mantienen en estado larvario a
perpetuidad, son raras y geográficamente localizadas.
Esto ocurre en el caso de la Salamandra Tigre de América del Norte (Ambystoma tigrinum) y
en Ambystoma gracile distribuida a lo largo de la costa oeste de EEUU y Canadá, en diversos
tritones del sur de Europa (Triturus helveticus), y en el este de los Estados Unidos
(Notophthalmus viridescens).
Figura 1. Ambystoma tigrinum
Figura 2. Triturus helveticus
Figura 3. Notophthalmus viridescens
En cuanto al A. gracile, se ha comprobado que hay colonias de este urodelo en Cánada y en
la parte más al norte de EEUU, donde éstas sufren neotenia. Sin embargo, colonias más al sur
se metamorfosean normalmente. Puede deberse a que los factores externos influyan sobre la
aparición de la neotenia en una especie en principio no genéticamente ligada a este
fenómeno.

En estas fotografías vemos a A. gracile en su forma neoténica y metamorfoseada y su
distribución a lo largo de la costa norteamericana. Las colonias situadas más al Sur,
presentan metamorfosis y las más norteñas neotenia.
Neoténia facultativa:
Se da en las especies en la que ciertos individuos se metamorfosean completamente en
condiciones naturales, mientras que los otros, viviendo en el mismo lugar, persisten y
se reproducen en estado larvario. Este tipo de neotenia es influenciable, ésto quiere decir
que mediante diferentes técnicas se puede conseguir que un individuo neoténico, se
metamorfosee y llegue al estado adulto.
El mejor ejemplo de este tipo se da en el Ajolote (Ambystoma mexicanum) endémico de
México. Se han llevado a cabo distintos experimentos en los que se coge a un grupo de
individuos y en las mismas condiciones algunos sufren metamorfosis espontánea y otros
permanecen en estado larvario toda su vida. Incluso los descendientes de los animales
metamorfoseados pueden no llevar a cabo la metamorfosis y permanecer en estado neoténico
a pesar de que sus progenitores fueran salamandras adultas de Ambystoma mexicanum.

En esta fotografía podemos ver al Ambystoma mexicanum metamorfoseado y en la siguiente una
forma neoténica.

Se puede ver que hay diferencias morfológicas importantes entre los dos individuos que más
adelante se comentarán.
Además, la neotenia facultativa también se da en ciertos Pletodóntidos (Eurycea tyrenensis
y E. bislineata) de América del Norte.
Aquí tenemos al Eurycea bislineata que también es neoténico facultativo:

Y aquí su forma metamorfoseada:

Neoténia obligatoria:
Ciertas especies no sufren nunca una metamorfosis completa y permanecen siempre en un
estado larvario más o menos profundo.
Como ejemplos tenemos el Necturus de los Grandes Lagos norteamericanos (Necturus maculosus),
el Proteo (Proteus anguinus), la Salamandra Gigante de Japón (Andrias japonicus),
los Amphiumas de Virginia (Amphiuma means) y Sirénidos de América del Norte (Pseudobranchus sp.).
Andrias japonicus
Proteus anguinus
Amphiuma means
Pseudobranchus striatus
CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS, ANATÓMICAS E HISTOLÓGICAS DE LOS
ANFIBIOS NEOTÉNICOS:
La neotenia se puede mantener en parte o en su totalidad en los individuos neoténicos, de
tal modo que hay diferentes grados de neotenia y se puede observar en las especies antes
nombradas.
Una metamorfosis casi completa se realiza en Andrias japonicus. Una red densa de capilares
sanguíneos con un papel respiratorio se instala en torno a la dermis y suple, a la vez que
los pulmones, la ausencia de branquias en estas especies.
En los Amphiumas, la metamorfosis es todavía importante y elimina numerosos caracteres
larvarios. Las branquias externas desaparecen así como los rebordes de la cola que le
ayudan a la propulsión natatoria. Las transformaciones afectan a la piel, la cloaca y la
boca y quedan un par de hendiduras branquiales abiertas como resto de las branquias
larvarias.
En Sirénidos y en el Axolote, la organización larvaria está apenas modificada y los signos
de la metamorfosis son discretos, conservan los tres pares de branquias externas y el
reborde caudal que les facilita el movimiento en el agua, pero pierden unas células
epidérmicas conocidas por células de Leydig.
En algunas especies los caracteres larvarios se conservan en su totalidad y no se produce
ningún paso anatomorfológico relacionado con la metamorfosis.
En Proteus y Necturus, el reborde caudal natatorio persiste así como también los tres pares
de branquias externas. Todas las hendiduras branquiales están abiertas y el cráneo está muy
poco osificado. Los arcos branquiales así como la piel son los mismos que en el estado
larvario. En cuanto a los pulmones, que aparecen antes de la metamorfosis en todos los
Anfibios, son unos sacos muy poco desarrollados con función hidrostática y su función
respiratoria está muy reducida.
Pero hay especies como el Triturus helveticus en las que los individuos sufren distintos
grados de metamorfosis, así se encuentran ejemplares con neotenia parcial y otros con
neotenia casi total.
DETERMINACIÓN HORMONAL DE LA NEOTENIA:
La neotenia de los Urodelos está asociada a una actividad insuficiente del eje
hipotálamo-hipofisotiroideo. Es decir, a un funcionamiento incorrecto, del hipotálamo,
hipófisis y glándula tiroides.
En los Urodelos neoténicos se produce un hipofuncionamiento de la glándula tiroides, es
decir, que producen menos cantidad de hormona que lo normal. Estas concentraciones
hormonales son insuficientes para producir las transformaciones morfológicas y anatómicas
en un Axolote, por ejemplo, pero son las suficientes como para producir cambios químicos
en hemoglobinas y el paso de la excreción amoniotélica a la urotélica. De todos modos,
en algunos ejemplares se produce un aumento espontáneo de los niveles de tiroxina
produciéndose así una metamorfosis completa.
En el caso de Urodelos neoténicos obligatorios, se han estudiado las hormonas y se ha visto
que éstas son producidas pero nunca llegarán al torrente sanguíneo. Además los órganos de
estos individuos no tienen receptores para estas hormonas y por lo tanto nunca se producirá
un caso de metamorfosis espontánea ni inducida artificialmente.
Pero, ¿por qué este bajo nivel de hormona tiroxina en la sangre?, ¿qué es lo que realmente
ocurre?, ¿es la glándula tiroides la culpable por un incorrecto funcionamiento?.
En absoluto. Se ha demostrado que induciendo a la glándula, ésta funciona correctamente y
se produce la metamorfosis en los individuos estudiados.
Hay que comprender un poco el funcionamiento de la glándula y qué es lo que hace que
funcione correctamente.
Aquí vemos la situación anatómica de la
tiroides en un urodelo.
El funcionamiento de la glándula Tiroides está controlado por otra glándula, la Hipófisis.
Se compone de dos partes, la Neurohipófisis que proviene de tejido nervioso y la
Adenohipófisis que proviene de tejido del techo de la boca, no nervioso. Las dos partes se
comunican entre sí y la Neurohipófisis regula a la Adenohipófisis, señalándole el momento
en el que tiene que actuar, secretar hormonas.
Una de las hormonas que secreta la Adenohipófisis es la Hormona Tiroidea (TSH), ésta es la
hormona que va a influenciar a la Tiroides y hará que ésta glándula comience a trabajar.
La Tiroides secreta Tiroxinas T3 y T4, unas hormonas ricas en Yodo y que tienen un papel
fundamental en la metamorfosis de los Anfibios.
En el caso de los Urodelos neoténicos, la escasa producción de Tiroxina, se debe a la
escasa producción de TSH por parte de la Adenohipófisis. Las células que producen la
secreción de TSH son más escasas que en animales en metamorfosis. En individuos neoténicos,
la TSH no se produce en cantidad suficiente como para que active la secreción de Tiroxina
en la glándula tiroides.
En esta figura se observa la disposición anatómica
aproximada de la Tiroides y Adenohipófisis, así como las hormonas que producen la
metamorfosis en los urodelos, en este caso sobre un A. mexicanum
metamorfoseado.
Pero hay otras hormonas que influyen en la metamorfosis, como la Prolactina. Se ha
demostrado que esta hormona si se presenta en grandes cantidades en el plasma sanguíneo,
puede producir neotenia. Produce un descenso en la producción de TSH en la Adenohipófisis,
produciendo a su vez un descenso en la producción de Tiroxina.
RESPUESTAS DE LOS TEJIDOS A LAS HORMONAS TIROIDEAS:
El tratamiento de Urodelos neoténicos con hormonas tiroideas, inductoras de la metamorfosis
en los Anfibios, ha demostrado que los tejidos y órganos reaccionan de diferente forma
según las especies.
Cualquiera que sea la dosis de hormona, los tejidos del Necturus y del Proteus son
incompetentes e incapaces de sufrir metamorfosis. La metamorfosis nunca se da, por lo
tanto, la neotenia es obligatoria. Al parecer, sus órganos han perdido los receptores para
éstas hormonas, se han insensibilizado.
En otros neoténicos obligados pertenecientes a los Sirénidos, la mayor parte de los tejidos
son incompetentes. Sólo las branquias y la cola muestran una competencia limitada y sufren
una atrofia parcial. Estos órganos son poco sensibles a las hormonas y necesitan grandes
concentraciones de ellas para reaccionar.
En los neoténicos facultativos como el Axolote, todos los tejidos son muy competentes para
las hormonas tiroideas, son por lo tanto muy sensibles a éstas. Se produce una metamorfosis
completa, con regresión de las branquias y de la cola, diferenciación de la lengua y otras
modificaciones. Todo esto en concentraciones de tiroxina de menos de 2x10-6 g/ml. La
sensibilidad a la hormona va disminuyendo con la edad. Las larvas inmaduras responden a
concentraciones menores y las larvas maduras necesitan concentraciones dobles o triples
de hormona.
En las formas neoténicas accidentales u ocasionales como en la Salamandra Tigre o el
Triturus helveticus, todos los tejidos son competentes y sensibles a hormonas tiroideas. La
metamorfosis llega fácilmente a su término con concentraciones menores que las utilizadas
para el Axolote.
Además de procesos anatómicos, también se dan procesos de cambios bioquímicos. La inducción
de las transformaciones bioquímicas a través de las hormonas tiroideas exógenas, han sido
estudiadas particularmente en el Axolote. Estas transformaciones son generalmente mucho más
sensibles a las hormonas, que las modificaciones morfológicas o anatómicas. De esta manera,
con la inyección de tiroxina se producen nuevas hemoglobinas propias del estado adulto y
favorece también el paso a una orina ureotélica, secretando de esta forma urea y no
amoniaco como sucede en las formas larvarias.
BASES GENÉTICAS DE LA NEOTENIA:
Hay que tener en cuenta que la neotenia obligatoria o facultativa de los Urodelos está en
su genotipo, en su componente hereditario. En los neoténicos obligatorios como el Necturus,
la escasa actividad de las glándulas Hipófisis y Tiroides está ligada al genotipo.
La neotenia es un gen recesivo (n) , mientras que realizar la metamorfosis es un gen
dominante en todos los individuos (M). Se han hecho experimentos de cruces entre Ambystoma
mexicanum y A. tigrinum. Cruzando un axolote neoténico con una Salamandra Tigre:

Aquí podemos observar una tabla del experimento. Siguiendo las Leyes de Mendel, se cruzan
individuos homocigóticos (dos genes iguales para el mismo carácter), uno homocigótico
recesivo (neoténico, A. mexicanum) y otro homocigótico dominante (metamorfosis, A. tigrinum).
Como resultado nos da toda una generación de individuos que sufren metamorfosis, todos los
individuos de la población, un 100% se metamorfosean. Su genoma es Mn, pero como el gen
dominante es el de la metamorfosis, es ese precisamente el que se expresa en el animal, el
otro queda "guardado" dentro de su genoma.
Al cruzar los individuos de esta primera generación (F1) entre si, cruzaremos individuos
(Mn). Y el resultado es 75% se metamorfosean, mientras que un 25% son neoténicos. Para que
un individuo sea neoténico deben juntarse en un mismo animal, los dos genes de la neotenia,
por eso se le considera como un gen recesivo. Sólo un 25% de la generación F2 será (nn),
neoténicos.
Pero a esta base se le han de añadir otros factores externos, si un individuo genéticamente
no neoténico se le ponen trabas ambientales al desarrollo de su metamorfosis, es posible
que no la desarrolle. Por supuesto, el componente genético es una parte fundamental del
desarrollo de la neotenia pero también hay que tener en cuenta los factores ambientales
externos que veremos a continuación.
FACTORES EXTERNOS:
La neotenia no sólo se rige por la genética sino también por factores externos,
procedentes del medio que rodea al animal.
Por ejemplo, en el caso de la Neotenia accidental que sufren la Salamandra Tigre y el
Tritón Palmeado, está ligada a los factores de su hábitat. Principalmente hay tres
factores:
La Temperatura:
El frío es uno de los factores más importantes. Reduce las reacciones metabólicas de los
individuos, sobretodo la generación de hormonas tiroideas y su secreción a los vasos
sanguíneos. Aparece sobretodo en zonas de alta montaña, en arroyos y ríos de grandes
altitudes.

Ausencia de luz:
También la favorece como por ejemplo en el caso del Necturus y el Proteus que viven en
cuevas.
Escasa mineralización del agua:
Una escasez en iones como el calcio, sodio y magnesio
ayudan a mantener la neotenia. Además, una baja concentración en yodo puede bloquear el
metabolismo de la glándula tiroides y parar la producción de tiroxina.
En la Neotenia facultativa, que se da en el Ambystoma mexicanum lo que más influye es el
frío, ya que frena el metabolismo tiroideo y disminuye la sensibilidad de los tejidos a
las hormonas circulantes en la sangre.
Se puede decir que en los individuos que viven a grandes altitudes, en lagos y riachuelos
de alta montaña, en cuevas y aguas bajas en sales, los animales neoténicos pueden ser
consecuencia tanto de factores externos del ambiente como de factores genéticos internos.
Al contrario ocurre en animales que viven en zonas más templadas, o con factores externos
sin influencia en el metabolismo, en los que podemos casi asegurar que su situación obedece
a un factor genético exclusivamente.
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