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CONSTRUCCIÓN DE UN FILTRO DE ESPONJA |
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César C.A. |
Barcelona, España. |
La construcción de nuestros "aparatos", desde los más sencillos a los más intrincados diseños,
pueden ser un atractivo añadido al disfrute de esta afición. Si a ello aunamos la reducción
de los costes en la adquisición del equipo y la satisfacción de haberlo hecho nosotros
mismos, es difícil que encontremos algún aficionado competente que no se haya construido
algo él mismo.
Un sencillo filtro de esponja puede ser una forma de comenzar con la construcción de nuestro
equipo. El filtro de esponja es ideal para acuarios pequeños (máx. 60 lts.) utilizados como Hospital o Cuarentena (por su facilidad de instalación/desinstalación) o acuarios de cría (al no absorber a los alevines por su leve circulación del agua).
Además es una buena prueba para los que nos iniciamos en el bricolaje acuariófilo, al no ser muy complicado, ni problemática su mala construcción.
Herramientas:
1. Taladro
2. Broca 3 mm.
3. Cutter
4. Papel de lija
5. Sierra
6. Silicona neutra
Materiales:
Todos los materiales necesarios para construir este tipo de filtros, los encontraréis en cualquier
comercio::
Materiales necesarios
1. Bomba de aire.
2. Una esponja de poro abierto. El tamaño de ésta ha de ser del 3% del tamaño del acuario.
Yo opté por comprar una de acuariofília agujereada verticalmente, pero puede utilizarse
cualquiera que sea de poro abierto, como las que nos encontramos como protección en algunas
cajas de electrodomésticos.
3. Un grifo (opcional). Sirve para regular el caudal del aire que metemos en el filtro.
4. Un tubo flexible como los usados para introducir aire en los acuarios.
5. Un tubo de PVC (como los utilizados para los desagües de nuestras casas) de 40 mm. de
diámetro y 2-3 cms. más corto que la altura del acuario.
6. Una piedra difusora de tamaño normal.
7. Una plancha de plástico o poliuretano que nos servirá para cegar la chimenea del filtro
y como soporte.
8. Materiales de soporte. Escogí un soporte de termocalentador y unas ventosas para
sujetar el filtro al acuario, ya que por el poco peso que tiene, tiende a flotar.
Los materiales de los apartados 7 y 8 se pueden
sustituir por un pequeño rectángulo de "baldosa basta" para evitar la flotabilidad del
filtro.
Montaje:
El primer paso será cortar el tubo de PVC de 30 mm. de diámetro dejándolo 2-3 cms. más corto
que la altura de nuestro acuario.
Perforaremos con un taladro (o clavo caliente) la parte que quede tapado por la esponja,
con el mayor número de agujeros que podamos.

Pegaremos con silicona neutra la base de poliuretano al tubo (por la parte de los
agujeros).

A continuación, uniremos el tubo de 5 mm. con la piedra difusora y la introduciremos en
la "chimenea" hasta el fondo. Con un poco de silicona neutra pegaremos el tubo flexible
con el tubo de PVC para que la piedra difusora se mantenga siempre en el fondo.
Introduciremos la esponja por la manguera hasta la base de poliuretano del filtro.

Si la esponja no tiene agujero, podemos hacerlo fácilmente si la congelamos hasta que
adquiera consistencia. El agujero ha de ser un poco más pequeño que el diámetro del tubo
de PVC para que encaje a presión.
Por último, conectamos el tubo flexible con el grifo, y éste a la bomba de aire.

Introducimos el filtro en el acuario, y lo fijamos con el soporte del termocalentador y las
ventosas, ejerciendo una leve presión hacia abajo para evitar que el filtro flote.

Conectamos la bomba y regulamos el caudal de burbujas que deseamos que salga por la
chimenea, abriendo más o menos el grifo que no está conectado a ningún tubo.

Funcionamiento:
El funcionamiento de este tipo de filtros es muy simple y bastante curioso, ya que las
finas burbujas de aire que salen por la piedra difusora, "empujan" agua hacia la salida de
la chimenea y este movimiento de desplazamiento absorbe agua por los agujeros que hemos
hecho al tubo rígido de PVC a través de la esponja, realizando el filtrado mecánico
(retención de partículas en suspensión) y biológico (asentamiento de bacterias).

Aunque nos parezca que el filtro no mueve el agua, podemos hacer una prueba consistente en
introducir una hojuela de alimento hidratada (para que se vaya al fondo) y veremos como
lentamente es absorbida hacia el filtro y queda retenida en la esponja.
De vez en cuando y dependiendo de la cantidad de suciedad que haya en el acuario, bastará
con limpiar la mitad de la esponja con agua de cualquier cambio para perder la mínima
cantidad de bacterias.
Envíanos tu colaboración a la siguiente dirección:
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