Ese invisible ejército de microorganismos que pueblan nuestros acuarios es el
responsable de mantener en funcionamiento nuestros más sofisticados filtros
biológicos, de que la arena del acuario se mantenga limpia, de que el agua esté
cristalina y saludable e incluso de los procesos digestivos de nuestros peces.
Son las bacterias, responsables de las más atroces enfermedades,
pero nuestras beneficiosas e inseparables compañeras en el largo camino de la evolución.
Los Microorganismos:
Cuando las condiciones del acuario lo permiten. En un acuario donde el agua tenga unas características adecuadas para el desarrollo de la vida se producirá una
explosión de vida microscópica. La
microflora se dará sobre la superficie de cada gránulo de
arena. Los microorganismos que se fijan pertenecen a la rama
de los Esquizofitos, en la cual se localiza el grupo de
bacterias verdaderas o Eubacterias y otros grupos diversos,
como las Micobacterias o Algobacterias. Estos organismos que
se pueden denominar simplemente bacterias, están también
relacionados con los Ficomicetos que pertenecen a la clase de
los hongos.
Si analizamos la arena por estratos, podemos encontrar en las capas
próximas a la superficie las formas heterótrofas, como
'Bacillus fluorescens', 'B. subtilis' (bacterias responsables
de la mineralización de las sustancias nitrogenadas).
En cuanto a las formas autótrofas, como 'Nitrosomonas', 'Nitrosococcus'
(bacterias nitrosas) y 'Nitrobacter' (bacteria nítrica),
se encuentran en las capas inferiores, es decir, cerca del
fondo.
Su reproducción se efectúa por simple división (escisiparidad), de ahí su
proliferación si el medio les conviene. Son muy sensibles a
los cambios de pH, sobre todo a los extremos; y son
igualmente sensibles a los cambios de temperatura.
El aporte constante de oxígeno es condición necesaria para la vida de las
bacterias aerobias, para la producción de la membrana
mucilaginosa (donde se situan enzimas que atacan los
coloides de materia orgánica) y, consecuentemente, para la
absorción de la materia a eliminar.
Bioquímica de los compuestos orgánicos:
Los sistemas clásicos de filtración, tanto qúimicos como mecánicos, son
insuficientes para evitar en el medio la acumulación
progresiva de nutrientes (principalmente amonio) producto del
metabolismo de los animales y de la mineralización de los
restos alimenticios.
Esto acaba haciendo inhabitable un medio cerrado como es el acuario, por lo
cual hay que recurrir siempre a una limpieza y renovación
del agua del acuario.
Para que esto no ocurra, o para distanciarlo lo más posible, es necesario
instalar un sistema de filtración biológica, donde se va a
producir una reducción bioquímica de los compuestos orgánicos
nitrogenados, por sucesivos estados de oxidación, resultado de
la actividad de poblaciones bacterianas situadas en el filtro
biológico.
Es el mismo proceso que sucede en el medio natural y que de forma
resumida supone:
El resultado de este proceso es la transformación de los compuestos orgánicos de desecho (nitritos altamente tóxicos) en nitratos que son sustancias aprovechables por las plantas.