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INFUSORIOS
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Todo el mundo más o menos tiene una noción sobre lo que se puede
considerar como infusorio, protozoo, o animalillo microscópico similar.
Y a pesar de esto pocas veces somos conscientes del enorme mundo animal
al que nos estamos refiriendo. Estos pequeños animales, compuestos por
una sóla célula, son un ejemplo de sencillez y de perfección. Y muchas
veces se les ha equivocado con las algas (como la Euglena, por ejemplo),
con las que están muy emparentados. Son pobladores tanto de las aguas
dulces como saladas, y viven formando colonias o de forma solitaria.
Para nuestras aplicaciones prácticas, como alimento para los alevines
de los peces de acuario, voy a describir el cultivo de un género
concreto de infusorio: El Paramecio (Paramecium sp.).
Morfología:
De tamaño microscópico, este protozoo elipsoidal (con forma de
'zapatilla'), es un habitante común de las aguas dulces. Para el que
tenga un pequeño microscopio, puede observar la boca en la zona más
ancha. Su membrana está recubierta de cilios que le sirven para
desplazarse. Analizando su estructura celular, un poco por encima (no
nos interesa demasiado para su cultivo), se pueden ver las vacuolas
(alimentarias, contráctiles y excretoras), el núcleo, el campo bucal,
el embudo bucal y la propia boca celular, y los pequeño cilios. Esto es
todo lo que podremos observar. Para apreciar mas sería necesario un
microscopio electrónico.
Recolección:
El paramecio habita principalmente las aguas estancadas o
semiestancadas. Lo más fácil para nosotros es buscar alguna charca de
este tipo, y mejor todavía si lo recolectamos de alguna charca que
sirva de abrevadero de animales, como vacas, ovejas, etc. Basta con
recoger agua situada alrededor de cualquier materia en descomposición
tanto de origen animal como vegetal. Zonas de la charca con detritus o
similar, y se echa en un frasco.
Si no podemos recolectarlos del medio natural podemos originar su
cultivo a base de hojas de lechuga, paja seca, y mondas de plátano,
dentro de un frasco con algo de agua (es un poco asqueroso, pero es
pasajero hasta que se consigue esta cepa inicial). El proceso es mucho
más lento, pero ya se obtienen animalillos en una semana más o menos.
Se sacan del frasco (este no es ya necesario y se tira) y se pasan al
acuario de cultivo.
Esto es posible porque cuando las condiciones del medio son adversas,
como en los meses estivales cuando se empiezan a secar las charcas. El
paramecio comienza a rodearse de una capa protectora contra la
desecación, formando quistes que le mantienen casi durante tiempo
indefinido en estado de letargo, hasta que mejoran las condiciones del
medio.
Cultivo:
En un pequeño recipiente o acuarito de unos 4 litros. Es mejor el
acuarito, porque le podemos poner un pequeño filtro de fondo (sin
ningún tipo de masa filtrante, es para que mueva el agua y no se
produzca mal olor). Y lo situamos cerca de la luz exterior. Al cabo de
un par de días, y si la alimentación es correcta, veremos el acuarito
densamente poblado (sobre todo donde la luz incide directamente).
Veremos una especie de placa blanquecina en continuo movimiento. Si te
pica la curiosidad y tomas una gota de esta placa, verás al microscopio
multitud de estos pequeños seres nadando a toda velocidad tratando de
escapar del campo de visión, molestos por el calor que produce la luz
del microscopio.
Alimentación del cultivo:
Para un buen desarrollo lo mejor es a base de algo de estiércol seco
(muy poco), con unas cuantas gotas de leche. Esto se echa una vez y
sirve para una larga temporada. De vez en cuando es conveniente echar
algunas escamas del alimento para peces. El paramecio capta el alimento
por medio de una vacuola alimentaria y comienza su digestión, disgrega
primero los productos de caracter alcalino y después los de caracter
ácido. Por último, realiza una reabsorción de los productos digeridos,
y expulsa los restos no asimilados por medio de una vacuola excretora.
Se multiplica por bipartición, que da lugar a dos individuos iguales de
uno original, y así continuamente cada pocos días.
Alimentando a los alevines:
Se administran a los alevines con un cuentagotas. Recogiendo a los
infusorios de aquellas zonas donde se aprecie más cantidad y se echan
justo delante de los alevines.
Existe una planta llamada 'Riccia' (de tipo flotante, en forma de masa
de finos tallos y briznas verdes), que tiene la virtud de mantener a
los infusorios. Si podemos encontrarla (no es muy común), podemos tener
un puñadito en el acuario de cría, y echar encima de ella un par de
gotas de leche de vez en cuando. Los paramecios crecerán y se
multiplicarán entre la planta.
