Es la parte más ancha y profunda en la desembocadura de un río en el mar, caracterizada por tener una forma semejante al corte longitudinal de un embudo y donde, por el torrente del río y la acción de las mareas, se mezclan las aguas dulces y saladas, presentando un gradiente de salinidad decreciente hacia el interior y originando uno de los ecosistemas biológicamente más productivos, con una gran diversidad de ambientes o hábitats.
Fuente: Sesé; Melilla, España