Es un material compuesto por un 75-80% de carbono y un 5-10% de cenizas que se obtiene de manera industrial a partir del calentamiento a temperaturas extremas y en ausencia de oxígeno de las cáscaras de coco, huesos de aceituna, madera, lignito u otros materiales.
Sus mayores cualidades son la gran cantidad de microporos que le confieren una inmensa área superficial y su alto poder adsorbente.
Estas propiedades lo hacen idóneo para retener sustancias indeseadas para nuestros acuarios, en especial moléculas orgánicas (taninos, fenoles, colorantes, medicamentos, etc.), algunos gases (por ejemplo cloro) e incluso algunos metales pesados.
Su uso, por lo general, se recomienda sólo en casos puntuales en que se desee retirar algún tipo de compuesto concreto (coloración indeseada del agua; después de un periodo de medicación...) o para preparar el agua nueva; su uso permanente puede retirar también sustancias beneficiosas (nutrientes para las plantas -especialmente metales quelatados-, etc.).
Se utiliza también en los prefiltros de las membranas de ósmosis.
Conviene remarcar que tiene un tiempo limitado de eficacia, que suele oscilar desde 20 días a 2 meses dependiendo de la calidad del carbón y la contaminación del agua, transcurrido el cual se satura devolviendo algunas de las sustancias que previamente había retenido.
Se puede encontrar en varios formatos; stick, granos, pequeños trozos e incluso en forma de esponja, siendo este último el menos efectivo.

Uefor, Murcia, España.