Una de las dos formas cristalinas del carbonato cálcico CaCO3, la otra es la calcita, con la que compone el primer caso reconocido de polimorfismo mineral (misma sustancia, dos especies diferentes). Normalmente de color blanco, se puede encontrar de color amarillo claro e incluso rojizo. Presenta una dureza de 2,9-3 y un peso específico de 3,5-4. En ambientes marinos, las rocas carbonatadas se originan, en su mayoría, por depósitos de material calcáreo procedentes de caparazones y esqueletos, así como por desintegración y acumulación de algas. Los organismos que conforman los arrecifes de coral utilizan esta forma cristalina para sus estructuras esqueléticas. La aragonita es bastante menos estable y más soluble que la calcita, por lo que se encuentra sólo en materiales recientes, salvo excepciones. Conchas aragoníticas pueden cambiar a calcíticas al cabo de unos años e incluso el carbonato de calcio segregado por los moluscos como aragonita, se transforma en calcita en el lado externo de la concha. En los acuarios marinos se usa como sustrato para la formación de un DSB, por su alta porosidad y el valor añadido de actuar como tampón del pH al liberar bicarbonatos y calcio.
Fuente: Sesé; Melilla, España