Movimiento de traslación continuado de una masa de agua. Por su duración, puede ser permanente o intermitente, por su situación encontramos superficial, subterránea y de fondo y por la naturaleza de las aguas tenemos fluvial y marina. Las permanentes presentan continuidad en el tiempo, mientras que las intermitentes responden a la precipitación o flujo de una fuente estacional o accidental. En cuanto a su situación, las superficiales discurren sobre el terreno, las subterráneas bajo tierra y las de fondo se producen en la parte baja de la masa de agua. Finalmente, por marina entendemos el flujo, de una parte de un océano con respecto a otra, originado por diferencias de temperatura y salinidad, mientras que fluvial es el movimiento que discurre a través de un cauce natural superficial de las aguas procedentes de lluvias, fusión del hielo, manantiales, etc.
Fuente: Sesé; Melilla, EspañaVer también: ►Fluvial