Mecanismo de respuesta de carácter no específico que desarrolla el organismo ante una agresión. Implica un aumento tanto del flujo sanguíneo en la zona afectada, como de la permeabilidad vascular, que se traduce en salida de sustancias mediadoras, leucocitos y otros elementos, hacia el foco de la inflamación. Además, intervendrán sustancias reparadoras del daño en los tejidos y que actuarán conforme se vaya solucionando la afectación. Los cuatro signos visibles de la inflamación, o "signos de celso", son tumor, dolor, calor y rubor. La tumoración (bulto) es consecuencia de la elevada concentración de sangre en la zona, que sumada al aumento de la permeabilidad vascular se traduce en edema. Asimismo, esta gran afluencia de sangre proporciona el color rojizo (rubor) y su constante renovación el calor. El dolor proviene de la compresión de estructuras adyacentes por el tumor y de los mediadores inmunes generados por la lesión.
Fuente: Mulligan; Cartagena, Murcia, España
, Veolar; Santovenia de pisuerga, Valladolid, España