Inventada en 1854 por el relojero alemán Heinrich Goebel y desarrollada en 1879 por Th. A. Edison. La lámpara incandescente es la fuente de luz más usada, gracias a la atmósfera agradable que se consigue con la luz cálida que genera. El principio de funcionamiento se basa en llevar a la incandescencia un hilo de wolframio encerrado en una ampolla evacuada de aire o con relleno de gases por el paso de la corriente eléctrica. El 5% de la energía se convierte en luz y el resto se convierte en calor.
Fuente: Alfredo Fernández Santos Gijón, España