Se trata de crear un microhábitat mediante un ecosistema que conste de una zona acuática y otra de tierra para diversos tipos de animales, por regla general son creados para reptiles y anfibios. La proporción de la zona acuática oscila según el animal que vayamos a cuidar. Teniendo en cuenta las condiciones naturales imprescindibles y materiales naturales necesarios para su perfecto desarrollo; como tª, pH, aguas libres de patógenos, troncos, cable calefactor, etc.