Hechar raices, establecerse fírmemente en un substrato o lugar. En nuestra afición, cuando una planta enraíza firmemente, es decir se adapta al nuevo entorno y crece. Puede decirse que una planta ha arraigado cuando tras un periodo de tiempo variable, (depende de la especie de planta), comienza a generar nuevos brotes de manera continua.
Fuente: Veolar; Santovenia de pisuerga, Valladolid, España
Sin: Arraigar