Sal del ácido fosfórico. Éste junto con los bicarbonatos, carbonatos, cloruros, sulfatos, silicatos, boratos y fosfatos; es la manera que nos podemos encontrar el calcio y magnesio en el acuario.
Las plantas acuáticas utilizan el fosfato como fuente de fósforo para sintetizar algunas moléculas orgánicas como las proteínas, fosfolípidos ... Se recomiendan unos niveles de unos 0,2 mg/l, puesto que concentraciones elevadas de fosfatos pueden traer como consecuencia una proliferación de las algas.
Generalmente no es necesario añadir fosfato al agua como abono ya que existe un aporte suficiente a través de la alimentación y desechos de los peces. Sólo en el caso de acuarios con muchas plantas y pocos peces sería necesario un aporte externo.
Fuente: Mok29; Alicante, España.