La bombilla consta de una ampolla y un casquillo metálico. En la ampolla nos encontramos en su interior, un filamento muy fino de tugsteno que es el que da luz al poner incandescente. Para evitar que el tugsteno se volatilice debido a las altas temperaturas que alcanza, la ampolla está rellena al vacío con un gas noble. En la zona inferior nos encontramos con el casquillo metálico, donde se realizan las uniones eléctricas.

Sesé, Melilla, España.