Reacción del organismo ante una situación límite, extrema o de cambio brusco que implica modificaciones adaptativas de tipo fisiológico (aumento del ritmo cardiaco, respiración agitada, etc..) y etológicos (huída; busqueda de refugio, deambular nervioso etc.). En los animales domésticos podemos tener estrés de tipo psicológico, que implica un miedo a algo por situación vivida con anterioridad; cambios de entorno; y tambén estrés de tipo físico, producido por inhanición, temperatura inadecuada, ataque por parte de otros animales, entre otros.
Fuente: Mulligan; Cartagena, Murcia, España
, Mok29; Aspe, Alicante, España