El amoníaco es un compuesto nitrogenado, gaseoso, de olor muy penetrante, incoloro y alcalino, cuya molécula consiste en un átomo de nitrógeno (N) y tres átomos de hidrógeno (H). Es más liviano que el aire y se evapora con mucha rapidez.
Su presencia en la naturaleza se origina en la fase de amonificacion del ciclo del nitrogeno, y es el resultado de la descomposición de la materia organica que contiene el nitrógeno en moléculas mas complejas, por lo general, de origen proteico.
Tambien es sintetizado artificialmente (proceso Haber-Bosch). Lo encontramos con facilidad en multitud de productos de limpieza, utilizado como abrasivo y en la mayor parte de los fertilizantes, como nutriente.
Aun siendo un compuesto imprescindible para el desarrollo de la vida en nuestro planeta, puesto que es uno de los principales nutrientes de plantas y algas, resulta toxico, dependiendo de la dosis, para casi todo el reino animal, y, sobre todo, para peces e invertebrados
A altas concentraciones tiene un efecto caustico muy importante, ya sea por contacto o por inhalación, generando, en muchas ocasiones, una emergencia medica, por lo que es un producto que hay que usar con mucha atencion y cuidado.
A concentraciones mas bajas y prolongadas en el tiempo, presenta toxicidad hematica, irritacion e inflamacion de mucosas y síntomas neurologicos variados, principalmente.
Una de las caracteristicas mas destacables del amoniaco es su alta solubilidad en agua, donde, dependiendo del pH y de la temperatura, sobre todo, y de otros factores, en menor medida, se disocia, produciendo el ion amonio según la relacion
NO3 + H2O <=> NH4 + OH.
Tabla de Wuhrman y Woker Ya dentro de lo que nos interesa, que es el agua, el amoniaco puede encontrarse libre, conservando todas sus caracteristicas fisicoquimicas y, por supuesto, su toxicidad, o en forma de ion amonio, que resulta prácticamente inocuo (Unas 190 veces menos toxico el amonio que el amoniaco a pH 7 y 25 grados centrigrados. Datos de un estudio realizado con guppies), pues no puede encontrarse libre, sino como componente de moléculas mas complejas. Estos compuestos que incluyen el amonio en su formulacion, tienen mucha menos capacidad de interaccionar con las moléculas de los organismos vivos, por lo que su efecto, incluso a concentraciones altas, es mucho menos lesivo.
Aun asi, exposiciones prolongadas y, teóricamente, asintomaticas, tanto al amonio como al amoniaco, han demostrado tener efectos teratogenos, mutagenicos y carcinogenicos en animales de laboratorio.
Asi pues, podemos concluir que, el elemento mas toxico e indeseable a corto plazo que puede presentarse en nuestro acuario, es el amoniaco libre.
Ahora bien, nuestro acuario es, o pretende ser, un pequeño ecosistema, en el que se genera amoniaco espontáneamente, asi que, ¿cuánto amoniaco nos podemos permitir?. La respuesta es sencilla, mas aun sabiendo que la toxicidad para los organismos acuaticos e invertebrados es, con mucho, mas alta que para los animales terrestres, (incluidos nosotros, jeje).
0.00 (o cero pelotero, que decimos por aqui)
Los LC50 (LC50 es una abreviatura estadistica, que, aquí, viene a significar cual es la dosis de toxico necesaria para matar al 50% de los especimenes en una sola exposición) de los peces para el amoniaco no ionizado varían entre 0.083 mg/L y 4.6 mg/L. Dependiendo de factores como la especie, pH del agua, temperatura del agua, saturación de O2 y CO2, salinidad, y, por supuesto, la adaptación del animal. (si ya esta aclimatado a un entorno con amoniaco libre disuelto, tolerara mejor los ocasionales aumentos de concentracion)
La elevación de la temperatura no conlleva un aumento en los niveles de amoniaco libre, pero favorece su interaccion con otras moléculas, por lo que actua como catalizador, aumentando notablemente su toxicidad. (se estima según diferentes estudios que un aumento de un grado de la temperatura aumenta la toxicidad del amoniaco entre un 5 y un 10%)
Existen datos que demuestran que una concentración de 0.20 mg de amoniaco por litro, ya ocasionan trastornos respiratorios a todos los peces en una exposición aguda, siendo su esperanza de vida muy corta si la exposición es prolongada.
Bueno, pues eso, que no nos podemos (o no deberiamos) permitir ni un miligramo de amoniaco en nuestros acuarios. ¿Cómo hacerlo?...
Si tienes aguas blandas o neutras y algunas plantas, no hay que hacer nada. El amoniaco se disociara en amonio inmediatamente, por lo que no habra toxicidad para los habitantes del acuario, y los compuestos amoniacales, que formara ese amonio, seran procesados por las plantas y algas. Solo hay que tener mucho cuidado con los cambios de agua, y vigilar que tanto pH como temperatura sean muy similares, puesto que una subida de pH brusca provocara que los iones amonio se disocien y tendras un monton de amoniaco libre, de golpe, en el acuario, con las consecuencias que puedes suponer.
Si tienes agua neutra o alcalina, sobre todo a partir de un pH de 8, el sistema es la nitrificacion bacteriana. Un sistema (Ver nitrificacion) de reduccion biologica por el cual, unas bacterias que se asientan en el acuario, (sobre todo en el filtro), reducen el amoniaco libre a compuestos menos toxicos (nitritos y nitratos), eliminandolo del agua, y, por tanto, impidiendo la exposición de los animales al toxico. Tambien ayuda mucho favorecer la evaporación de este compuesto, ya sea destapando el acuario y creando mucha corriente en superficie o utilizando un filtro seco-humedo, que seria lo ideal. Aun asi, siempre habra algo de amoniaco disuelto, por lo que mantener una temperatura lo mas baja posible, dentro del rango de tolerancia de los peces que se tengan, ayudara a que estos se vean menos afectados.
Los síntomas mas comunes que podemos observar en nuestros peces, cuando estan expuestos a una concentración toxica de amoniaco, serian, de mayor a menor.
Muerte rapida por asfixia (metahemoglobinemia + destrucción branquial)
Dificultad respiratoria (boqueo, por lo mismo que la anterior, pero sin muerte inmediata)
Trastornos digestivos por inflamación de la mucosa intestinal (obstrucción intestinal o bloat)
Trastornos neurologicos (inquietud, aumento de la agresividad, desorientación e incluso espasmos y crisis convulsivas, sobre todo en peces con nula adaptación. Cuidadin con los Discos y demas amazonicos).
Picor o dolor mucocutaneo (la destrucción de la mucosa que cubre al pez le provoca estos síntomas y se “rasca”)
Stress e inmunodepresión (es mucho mas facil que contraiga una infeccion o parasitosis, se suele observar con frecuencia deterioro de las aletas)
Inhibición del desarrollo y crecimiento
inhibicion del instinto reproductor y estrilidad
Al igual que la temperatura, la salinidad del agua parece ofrecer variaciones en la toxicidad del amoniaco. Un estudio realizado con salmones en agua dulce y en agua salinizada hasta un 30%, en comparación con la marina, ofrece unos Lc50 de 0,15 y 0,30 mg/l respectivamente. A partir de una salinidad del 45%, siempre en comparación con el agua marina, la curva de proteccion toxica comienza a decrecer. No es algo demostrable, y algunos autores atribuyen este efecto protector a la conjugacion del amonio con sales complejas, por lo que su regreso a amoniaco si aumente el pH es mucho mas complicado y tardio. En todo caso, y si nuestros peces lo admiten, cierto grado de salinidad del agua puede ser beneficioso.
La saturación de oxigeno tambien presenta modificaciones en la toxicidad del amoniaco, diversos estudios señalan que una saturación baja aumenta hasta en un 40% la toxicidad del amoniaco, por lo que mantener una buena oxigenacion del agua de nuestros acuarios podria tener un efecto protector frente a las intoxicaciones por amoniaco.
Una concentración de CO2 de hasta 30 mg/l es tambien un buen sistema de disminuir la concentración de amoniaco. El CO2 acidifica el agua, por lo que disminuye el pH y favorece la conversión del amoniaco en ion amonio, disminuyendo notablemente la concentración toxica.
La adaptabilidad a condiciones desfavorables e, incluso, extremas, de la gran mayoria de los seres vivos, es algo que tampoco se puede obviar. Los organismos vivos poseen un arsenal prácticamente inagotable de recursos adaptativos, que, si disponen de suficiente tiempo como para ponerse en marcha, aseguraran la supervivencia de la especie a los continuos cambios del ecosistema. Por supuesto, los cambios o variaciones bruscas de las condiciones de vida, no dan tiempo, por lo general, a que esto suceda. Sin embargo, un proceso lento de adaptación, y, sobre todo, si es desde las primeras fases de la vida, puede conferir una proteccion eficaz contra una gran cantidad de agentes lesivos. Seria el caso de peces que ya han sido concebidos y criados en acuarios con niveles altos de amoniaco, y, que, según van creciendo, aumentan increíblemente su tolerancia al toxico. Estos peces soportan, sin aparente complicación, niveles hasta 10 veces superiores a la dosis que marca el lc50 de su especie. Un ejemplo claro seria casi cualquier ser vivo que habita los “rios” (por no llamarles vertederos) Españoles. La vida, (cualquier forma de vida), continua siendo una maravilla mas alla de nuestro torpe entendimiento, aunque, “todo se andara”.
Por ultimo, señalar que, a nivel de aficionado a la acuariofilia, la medicion del amoniaco en nuestros acuarios es prácticamente imposible. Los test colorimetricos comerciales, a parte de su baja fiabilidad, miden, por lo general, tanto el amoniaco libre como el ionizado (amonio), por lo que solo comprendiendo el comportamiento del amoniaco en el acuario, podremos “deducir” el grado de peligrosidad que conllevan nuestras “influencias” en el ecosistema.