Liquidos acuosos, claros, no se coagulan, con densidad baja (menos de 1015), bajo contenido proteico (menos de 3gr/100ml). Causados principalmente por impedimentos en la circulación sanguinea, más que por lesión directa de las estructuras. Se presentan generalmente cuando hay insuficiencia cardiaca, enfermedades hepáticas o renales.