Lesión tisular de tipo irreversible que produce un agente nocivo, ya sea de naturaleza física, química o biológica, y que origina la muerte de las céluas del tejido afectado. Supone un proceso degradativo por acción de las ezimas sobre los componentes celulares y por degradación de las proteínas estructurales.
Hay que distinguir entre autolisis, cuando son las propias enzimas celulares las que intervienen en el proceso; y heterólisis, cuando la dotación ezimática es aportada desde el exterior por agentes como leucocitos o bacterias.
Fuente: Mulligan; Cartagena, Murcia, España