El mercurio mezclado con Argón se usan en formas de vapores (gases) en los tubos de lámparas fluorescentes que usamos en nuestros hogares, etc., por su alta toxicidad el mercurio es un elemento peligroso para la salud humana. Al aplicar un flujo de electrones a traves de los vapores de mercurio que contiene el tubo, se liberan radiaciones ultravioletas por lo que la cara interior del tubo se recubre con polvos fluorescentes resultantes de una amalgama de fósforo, mercurio, plásticos y metales que convierten los rayos ultravioletas en radiaciones visibles. Los Tubos fluorescentes son considerados desperdicios sólidos peligrosos, los cuales no pueden ser tratados en nuestro país; pues no existen instalaciones adecuadas para tales fines, por lo cual lo que procede es que los distribuidores de tales productos los recolecten y almacenen en depósitos especiales para ser enviados a los fabricantes para su rehuso o reciclaje, etc. Los tubos fluorescentes contienen entre 3 y 40 mg de mercurio, sustancia química tóxica y cancerígena que no se degrada en la naturaleza, asi que, tened cuidado con ellos, no los rompais nunca ni aspireis o toqueis los polvos interiores.

www.menv.gouv.qc.ca