El mosquito que habitualmente nos pica en las noches de verano es el Culex, y su larva es fácil de obtener siempre que haga calor. La hembra deposita una balsa flotante de huevos negros sobre la superficie de aguas remansadas o estancadas, ricas en nutrientes. De esos huevos nacen cientos de larvas de apenas 3 mms. que viven colgadas cabeza abajo de la superficie del agua y que rápidamente se esconden en el fondo a la menor amenaza. Se alimentan por filtración de microorganismos y en torno a una semana adquieren un buen tamaño, próximo a los 2 cms. Esas larvas son fáciles de recolectar con un colador o salabre, y constituyen un excelente alimento para cualquier depredador acuático. Resulta apropiado, en caso de conseguir esas balsas flotantes de huevos de Culex, depositarlas sobre nuestros cultivos de alevines, de este modo en cuanto eclosionen, las larvas de mosquito quedan a disposición de los mismos. Para criarlas en casa, es suficiente con olvidar en el exterior unas cubetas con agua madura de acuario, que incluso tenga detritus. Pronto aparecerán microalgas y microorganismos y los Culex se animarán a desovar en ella. En época fría no es fácil conseguir esas larvas, a menos que algún buen comercio de acuariofilia las venda congeladas.

Elena; Bizkaia, España.